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El conjunto insular no se desesperó nunca, ni cuando los gaditanos voltearon el marcador
Camps lidera a un buen Coinga (77-93)

Solvencia. El Coinga Menorca vació ayer su arsenal de recursos en el Samuel Aguilar
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El Menorca hurgó en la gangrenada herida de Los Barrios con una victoria solvente, labrada a base de oficio, seriedad, recursos, paciencia y una serie de 20/21 tiros libres en el último cuarto
FRANCISCO DOMINGUEZ.Los Barrios (enviado especial)El Coinga Menorca Bàsquet se ha convertido ya en la auténtica leyenda de Los Barrios, un conjunto que cada vez que se enfrente al menorquín abre una crisis alarmante. Ayer ocurrió más de lo mismo y en un partido completo de los pupilos de Curro Segura, el público del Samuel Aguilar despidió a su equipo con pitos, pañuelos y gritos de fuera, fuera. Y es que Los Barrios pudo ver ayer a un equipo entero, capaz de restañar sus heridas en unos pocos minutos y mantener la serenidad para asestar el golpe de gracia en su momento, gracias al buen trabajo de todos sus hombres, pero en especial de Salva Camps, que cuajó un partido perfecto. El estratega insular logró 43 puntos de valoración. Insuperable El Coinga buceó en su arsenal en busca de los recursos suficientes para apuntarse su tercera victoria de la temporada en un duelo agónico, donde el cuadro de Segura jugó mejor con la ansiedad que su rival, nunca perdió el juicio ni en sus peores momentos, que los tuvo y que se mostró excepcionalmente acertado desde el tiro libre en el último cuarto (20/21). El partido nació inmerso en una dinámica acusadamente ofensiva en la que la inspiración desde el perímetro de Alex Burgos y Héctor Manzano, junto a la que rezumaba desde la mano de Floyd, encontró respuesta en las penetraciones de Poves y Jackson, a la vez que en la dureza en la pintura´ de Pierre Louis, hasta convertir el partido en un bello intercambio de puntos, que favoreció a un Coinga Menorca más ajeno a la presión que siempre imprime la necesidad. El cuadro de Segura administró mejor sus recursos y con una defensa digna (marró en la asignación a los interiores) mantuvo el control en el luminoso durante todo el primer cuarto, con diferencias que sin embargo no fueron más allá de los cinco puntos con lo que concluyó el primer acto (17-22). En los albores del segundo cuarto, aunque sólo durante dos minutos, el partido volvió a pertenecer al Coinga, con un Moss entonado (17-24 a 9:40). Pero el norteamericano de Richmond fue el único capaz de ver canasta durante nueve minutos, dos tiros que certificaron la superioridad visitante hasta que el crono marcaba 8.31 para el final. A partir de ahí, la entrada en pista de un sensacional Isma Torres, que volvió loco a los pívots del Coinga y el enésimo atasco ofensivo del cuadro de Segura durante la Liga, provocaron un demarraje local hasta los siete puntos de desventaja (34-27 a 3.36). El Coinga sobrevivía a base de tiros libres, ya que hasta que Miguel no logró un triple a falta de 1.15, el Menorca no había vuelto a anotar en juego (41-37). El rebote ofensivo, principal arma del Los Barrios y el gran defecto de la defensa del Coinga fue una lacra en el primer tiempo, pero también después. Sin embargo, el adoctrinamiento de Segura en el vestuario hizo revivir al cuadro insular, que con un triple de salida de Manzano (1/5 intentos en este cuarto) instaló la ansiedad en Los Barrios (41-40 a 9.30). El partido nacía de nuevo y el Coinga volvió a ser el del primer cuarto, muy efectivo (sólo falló dos tiros en los primeros cinco minutos) y con un Otegi imparable (48-51 a 6.01). La cuarta personal de Louis liberó a los interiores del Menorca, para permitir a Floyd y Otegi martillear el aro rival y estabilizar la diferencia en los cinco y siete puntos (55-62 a 2.20 y 59-65 al descanso). Pero Los Barrios mantenía sus constantes vitales y con un 5-0 de salida en el último sector el Coinga volvió a angustiarse (64-65 a 8.04). El Menorca había vuelto a atascarse y ni la entrada de Moss solucionaba nada. Segura intentó arreglarlo en el banquillo con un tiempo muerto, pero como siempre, el rebote en su aro volvió a condenarles hasta conceder dobles opciones al rival (66-65 a 6.40). El partido estaba totalmente estancado. Desde el 5-0 inicial, Los Barrios no volvió a anotar una canasta hasta tres minutos después, pero el Coinga volvía a depender de los 4´60 para mantener a raya al rival y volver a marcar diferencias (68-75 a 3.23), gracias a su efectividad. Los Barrrios había dejado de producir gracias a la buena defensa insular, sustitutivo perfecto de un espeso ataque (Camps anotó la primera canasta en juego a falta de tres minutos, 70-77). Pero la táctica de mandar a los menorquines al tiro libre sin dejarles casi ni tirar les salió por la culata con una serie imposible de 20/21. Tercera victoria y algo más de tranquilidad.
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