Rubèn Peñalba.MaóEsperanza Marqués (Ferreries, 1984) fichó el pasado año por el Cadi la Seu d´Urgell. La escolta menorquina, que entrena junto al primer equipo pero juega con el segundo, el Sedis Bámbola, obtuvo como recompensa, por su excelente trabajo diario, entrar en la convocatoria del primer equipo en el partido que les enfrentó ante uno de los grandes del baloncesto femenino, el conjunto valenciano del Ros Casares de la Liga Femenina. Su entrenador le permitió aquel día debutar en la máxima categoría del baloncesto femenino nacional, aunque sólo fuera por el corto espacio de tiempo de un minuto. Se convierte así en la tercera menorquina en hacerlo después de su compañera Paula Seguí y Xisca Soler, que militó en el Santa Rosa de Lima.
- ¿Cómo se da el salto desde el Impresa Ferreries hasta uno de los equipos de la primera división del baloncesto femenino?
- Con un poco de trabajo y suerte. Nosotras fuimos a jugar un torneo a Cataluña y allí me vieron jugar, les interesé y me llamaron para jugar con ellas.
- El contrato que tienes, ¿Qué implica y qué objetivo te has marcado?
- Implica jugar un año en período de pruebas. Juego con el segundo equipo y entreno a diario con el conjunto formado por las componentes del primero. En cuanto al objetivo supongo que es el que todos harían, aprovechar al máximo la oportunidad que se me ha brindado y trabajar duro para empezar a tener minutos.
- ¿De ese trabajo labrado cada día salió la oportunidad de jugar tus primeros minutos en uno de los grandes partidos?
- Efectivamente, se me premió lo que estaba haciendo en los entrenamientos.
- ¿Cómo te encontraste?
- Bastante rara. Quizá un poco perdida en la cancha, pero todo es cuestión de trabajo y de tiempo. En todo caso, es una experiencia maravillosa, preciosa. En los equipos que están en estas categorías no te regalan nada, haces el trabajo bien y se te recompensa con minutos.
- ¿Te esperabas llegar tan alto cuando empezaste?
- La verdad es que no. Todavía estoy un poco en las nubes. He de mejorar, pero me sorprende hasta dónde he llegado. Lo cierto es que no pensaba que llegaría hasta donde estoy ahora. Nunca pensé que pudiera estar a este nivel.
- ¿El futuro es esperanzador?
- De momento tengo este año para aprender y no sé cómo llegaré al final. Intento dar el cien por cien, pero dependerá de cómo vaya el año.
- ¿Para cuándo, entonces, el salto definitivo al primer equipo?
- No lo sé. Yo espero poder llegar pero todo se verá.
- En el equipo estás con Paula Seguí, una mahonesa que está en la élite desde hace tiempo. ¿Es un referente?
- Sin duda. Pero lo es todo el equipo. Paula es una compañera más que trabaja muy bien y de la que se aprende mucho. Pero que seamos menorquinas no me abre ninguna puerta. Yo estaré arriba por mi trabajo, como hizo Paula, trabajar para ganarme una plaza.
- El Cadi Seu d´Ugell, ¿qué tal?
- Es un equipo que trabaja la cantera, apostando por las promesas y se fijó en mí.