Toni Tenerife.AndratxEl Atlètic jugará en Tercera el próximo año. Después de ganar ayer un partido casi imposible en Andratx, jugando con dos hombres menos, su objetivo está mas cerca que nunca tras haber sumado seis puntos en los dos primeros partidos de esta exitosa liguilla de ascenso.
Y eso que todo se le torció a partir del minuto 20 cuando su hasta entonces perfecto encuentro quedaba condicionado por la dudosa expulsión de un de sus baluartes, Santi Juaneda. Esta circunstancia obligó a Roberto Aguirre a retrasar a Dani Marqués y dejar solo en punta a Juanlu.
En cualquier caso, tanto antes como después de la expulsión el Atlètic siempre dio más sensación de empaque y superioridad ante un rival motivado y excesivamente acelerado sobre la cancha, que apenas contó con opciones para inquietar a Martí Sintes durante los primeros 45 minutos. El Atlètic, al contrario, sí pudo marcar por medio de Dani Marqués, de cabeza, en el minuto 11, y en el 22, de libre directo, pero el meta local Llull estuvo acertado en ambas acciones claras de gol.
La segunda parte nació anodina por el mutuo respeto y el temor que se tenían ambos equipos, el Andratx porque no podía perder el encuentro y el Atlètic porque, con un hombre menos, no iba a arriesgar. Esa sensación se acrecentó obligatoriamente en el minuto 72 cuando el equipo ciudadelano se quedó con otro hombre menos, en este caso por la expulsión de Berto Vaquero. Entonces sí, al Atlètic ya no le quedó más remedio que replegarse atrás y dejar pasar los minutos dejando sólo en punta a Dani Marqués puesto que Roberto Aguirre decidió inmediatamente sentar a Juanlu, que ya tenía una tarjeta amarilla, y poner en su lugar a un hombre de brega como el veterano Sergi.
Pero precisamente fue la experiencia y pillería del propio Sergi la que catapultó a su equipo a lograr un gol que ni el más optimista seguidor del Atlètic podía soñar tal y como iba el partido. Fue un saque de esquina forzado y botado por Dani Marqués en el minuto 84, rechazado por la zaga local tímidamente. Marcos Vaquero chutó y el balón rebotó en la bota de un defensor local lo que habilitó a Sergi para, solo en el primer palo, cruzar a gol, un gol que posiblemente vale el ascenso y que fue celebrado de manera estruendosa por los bermellones y los aficionados que le acompañaban.
La hombrada estaba hecha pero aún el Atlètic sufriría el acoso final del Andratx por la nueva expulsión de Marcos Vaquero que le llevaría a acabar el partido con sólo 8 jugadores. La trascendencia del triunfo por la forma en como lo obtuvo sitúa al Atlètic ya con un pie y medio en la Tercera División.