M.J.U..MaóMás despejado que nunca aparece el horizonte del fútbol insular de Tercera División a punto de enfilar la recta de llegada a la meta. Además del plácido desenlace liguero del At. Ciutadella, ajeno a toda presión clasificatoria, lo que le ayuda a obtener resultados meritorios como el del pasado viernes en Sa Pobla, Alaior y Sporting Mahonés se aproximan cada vez más a la consecución de sus respectivos propósitos.
El equipo de Lluís Vidal, por ejemplo, dio el domingo un salto de calidad en su camino hacia el play-off de ascenso. Tenía que ganar en Sóller para rentabilizar el tropiezo del Santa Eulàlia en Montuïri, y lo hizo con convicción y autoridad hasta obtener un resultado que se quedó corto en función de sus méritos (1-2). La plantilla asumió sin más la controvertida salida de su compañero Fran Domínguez por bajo rendimiento, y respondió a las directrices de su entrenador. A nueve jornadas del final del campeonato y con dos partidos por delante de lo más asequibles (At. Baleares y Montuïri) todo parece sonreir al combinado blanquiazul para acomodarse de forma definitiva en las posiciones de play-off y, si no vuelve a fallar, pelear incluso por la segunda plaza.
En Los Pinos también respiran la pureza del aire que les reporta el paso de las jornadas y el mantenimiento de la distancia respecto a las posiciones de descenso. Campos y Collerense no avanzan por lo que el Alaior, con un solo punto sumado ante el Manacor en un partido tenso, físico y con mucha crispación tanto en la grada como en el césped, continúa a cinco puntos de ambos. Se trata de una renta apreciable aunque no definitiva. El reto de Lito Alzina es sumar 11 puntos más en los nueve partidos restantes para asegurar la permanencia y en ello está. La próxima semana encara un partido en el que poco tendrá a perder ya que rinde visita al líder, Constancia que difícilmente se dejará sorprender en el Nou Camp d´Inca. Pero el Collerense lo tendrá igual de difícil en el campo del Manacor mientras el otro implicado, el Campos, recibe a un Eivissa superior.
Y en cuanto al Atlètic de Ciutadella, transita por el tramo final del campeonato con la permanencia garantizada y la posibilidad de mejorar su clasificación para concluir entre los ocho primeros del campeonato. Ese debe ser el reto del conjunto de Toni Seligrat que une a su buena campaña la continuidad de su tensión competitiva a pesar de que sus metas no sean comprometidas.
El próximo domingo los bermellones recibirán en su feudo al Sóller, un equipo contra el que dieron la gran sorpresa en la primera vuelta ya que fueron capaces de provocarle su primera derrota en su campo.