redacción.PalmaEl presidente del Govern balear, Jaume Matas, abogó ayer por que el nuevo Estatut d´Autonomia incorpore una "cuota de insularidad" que garantice la dotación de infraestructuras y servicios necesarios para el archipiélago.
En declaraciones a Europa Press, Matas advirtió que no consentirá que la "solidaridad" de las Islas hacia el resto de España, a través de la balanza fiscal, "sea a costa de no resolver los efectos derivados de la insularidad".
El jefe del Ejecutivo autonómico consideró, además, que Balears es "la Comunidad Autónoma más legitimada" para reclamar al Estado que haga públicos las balanzas y los saldos fiscales en todo el país, tal y como han solicitado las formaciones políticas ERC y el PSC. Según Jaume Matas, el debate abierto por estos dos partidos catalanes "afecta a todos"; "no permitiré que se haga al margen del archipiélago", declaró.
Matas recordó que Balears, Madrid y Catalunya son las tres regiones que más dinero aportan al "pastel" de la financiación estatal; "si una de estas autonomías quiere hacer su trozo más grande, afectará a las otras, por lo que la discusión debe ser multilateral", subrayó en relación a las reivindicaciones de comunidades como la catalana sobre una mayor financiación autonómica.
Comunidad nacional
El presidente también se refirió a los argumentos del presidente del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente, sobre la "comunidad nacional catalana" en la que tienen cabida Catalunya, la Comunidad Valenciana y Balears; "no tenemos nada que ver con una comunidad nacional catalana. Nos entendemos y tenemos cosas que nos unen a Catalunya y otras regiones", puntualizó Matas.
En su opinión, Rubio Llorente expuso esta tesis "con pleno conocimiento de causa" aunque "tendría que ser más prudente y evitar hacer una afirmación de estas características"; el jefe del Ejecutivo balear consideró que este tipo de declaraciones "no ayudan ni benefician en nada a la convivencia en el nuevo entendimiento y provocan un debate estéril".
Por otra parte Matas recriminó a quienes "han querido abrir viejas heridas y enfrentamientos" con la supresión de los símbolos franquistas que todavía existen en algunas ciudades españolas. "Esto está superado y no estoy dispuesto a aceptar que se cometa este error de actitud política. Hay una nueva etapa de democracia legítima en España y tiene que servir para unir más a los españoles", añadió.