Editorial Menorca S.A.. info@menorca.info
Dibujo de "Zaca"
Barcelona
Palma de Mallorca
Tarifas suscripción
Tarifas publicidad
Quiénes somos
Suplementos
Sección: insular Volver a la portada >>

El Consell aprobará en abril la declaración de bienes catalogados

Los siete faros de la Isla se inscriben en el catálogo de patrimonio histórico


Favàritx. De 1922, es el más moderno y se usó piedra local

Cualquier proyecto de uso o actividad en los recintos deberá contar con el informe previo de la Conselleria de Cultura y tendrá que respetar la configuración original de las instalaciones

Laura Bañón.Ciutadella

El Consell tramita la inscripción de los siete faros existentes en la Isla en el Catálogo Insular de Patrimonio Histórico. Esta medida implica que cualquier proyecto de uso o de actividad en las instalaciones deberá contar con el preceptivo informe de la Conselleria insular de Cultura y tendrá que respetar la configuración original de las instalaciones.

El titular del departamento, Mateu Martínez, explica que hasta la fecha los faros de la Isla "estaban fuera de toda protección poniendo en peligro las características de unos recintos singulares y que forman parte del paisaje litoral insular".

Martínez comenta que los faros son propiedad de Autoridad Portuaria que inició la redacción del Plan Especial de Usos "a pesar de que no consta la aprobación definitiva del documento". Apunta que la declaración como Bienes Catalogados "es independiente del Plan de Usos de Autoridad Portuaria, simplemente se trata de garantizar su conservación sin interferir en posibles usos futuros".

El conseller explica que técnicos del Departamento de Patrimonio han elaborado el catálogo de los siete faros a partir del estudio de la bibliografía existente, como las referencias del Arxiduc Lluís Salvador, del historiador Mascaró Pasarius o de Fernando Contreras, quién realizó una primera catalogación de los faros en 2001, entre otros autores. En diciembre del año pasado, la iniciativa obtuvo el informe favorable de la Comisión de Patrimonio y el 10 enero la propuesta fue aprobada por el Consell Executiu. Martínez avanza que tras el período de exposición pública, el mes que viene el pleno del Consell aprobará la declaración de los faros como Bienes Catalogados.

Se trata de una figura de protección intermedia entre el BIC (Bé d´Interés Cultural) y los bienes catalogados a nivel municipal. Según Martínez, con la inclusión en el catálogo de patrimonio histórico "el Consell se asegura de que Autoridad Portuaria se responsabilice del mantenimiento y conservación de las instalaciones, a la vez que se permitirán los usos que defina Autoridad Portuaria, siempre y cuando se respete la tipología original". Añade que se trata de una figura de protección para los faros inédita en Balears.

El conseller asegura que los siete faros presentan un nivel óptimo de conservación. Todas las instalaciones luminosas funcionan a través de sistemas automáticos y en la actualidad las viviendas anexas se encuentran deshabitadas.

Por antigüedad, el primero en construirse fue el faro del puerto de Maó, ubicado en la bocana de la ensenada, en la Punta de Sant Carles y sobre las ruinas del Castell de Sant Felip, en Es Castell. Fue faro desde 1852 hasta 1912, luminaria portuaria hasta 1961 y desde entonces ha funcionado como radiofaro, con 12 metros de altura y cuya luz se divisa desde 19 millas. A causa de la construcción de una batería militar, el faro fue derruido en abril de 1909. En 1912 se construyó sobre la Punta de Sant Carles una torreta metálica abatible, sistema ideado por la casa Barbier Bernard Turenne de París. Posteriormente, en 1961 se erigió el radiofaro sobre las ruinas anteriores. Este punto transmite, junto con el de Sant Sebastià, en Gerona, y el de Llobregat, en Barcelona, formando un triángulo de señales para la orientación de las embarcaciones en esta zona del Mediterráneo.

El segundo faro más antiguo, construido en 1857, es de Cap de Cavalleria, en Es Mercadal, ubicado sobre el acantilado de 90 metros de altura. Fue erigido a partir del Plan General de Alumbrado Marítimo de la segunda mitad del siglo XIX. Una de las personas que insistió en la construcción fue el historiador Pere Riudavets i Tudurí, debido a que el año anterior a su construcción se registraron ocho naufragios en la costa norte. El primer aparejo óptico fue fabricado por la casa Sautter de París. Tras varias actualizaciones técnicas, en 1922 se sustituyó la óptica por una construida por la casa sueca Seunerlator. Funcionó con este sistema hasta la automatización del faro, a finales de los años 80, a través de energía eléctrica producida por placas solares y baterías. El haz de luz llega hasta las 36 millas.

Un año después del faro de Cavalleria, en 1858 se construyó el del Cap d´Artrutx, en la costa sur de Ciutadella. Destaca la torre, de 36 metros de altura, con franjas horizontales alternas blancas y negras, la casa del farero y un patio cerrado por pared de piedra. Cuando se erigió, el sistema de iluminación era de petróleo. En 1930 se sustituyó por el sistema de acumuladores de acetileno, en 1970 empezó a funcionar con electricidad y se automatizó a finales de los años 80. En 1968 la torre se aumentó en 17 metros por encima de la base construida. Para la estabilidad se añadieron los cuatro nervios de hormigón que son visibles en la actualidad.

El siguiente faro en erigirse fue el existente en la Illa de l´Aire, en el municipio de Sant Lluís, frente a Punta Prima. Se inauguró el 15 de agosto de 1860. El constructor fue el ingeniero Emilio Pou, nombre que aún figura en un escudo en la entrada. Se levantó para iluminar gran parte de la costa sur de la Isla y se cruza con la referencia luminaria del faro d´Artrutx. La casa Sautter de París construyó la primera óptica, que llegaba hasta 20 millas. En 1911 se instaló una luz con sistema Chance 55 de petróleo. En 1964 se sustituyó la óptica original y en 1973 el sistema fue automatizado. La luz del faro se divisa a 30 millas y forma parte de una agrupación de señales marítimas donde intervienen 15 balizas en el puerto de Maó, una en la Punta de s´Esperó y dos en el puerto de Fornells. Se sitúa a 52 metros sobre el nivel del mar y la torre tiene una altura de 36 metros.

Contemporánea al faro de la Illa de l´Aire es la instalación conocida como Sa Farola, en la bocana del puerto de Ciutadella. Entró en funcionamiento en 1860 para facilitar la entrada a la ensenada de Ponent, a pesar de que algunos autores apuntan que la fecha de inauguración fue el 30 de abril de 1863. La casa Sautter de París también fabricó el aparejo óptico. Funcionó con el sistema Chance con luz de petróleo hasta que se electrificó, en la segunda década del siglo XX. La imagen actual es muy diferente a la original. En los años 80 el sistema de iluminación se automatizó. Es el último de los faros que ha sido habitado. El foco llega hasta las 10 millas y es intermitente, con óptica fija. Se sitúa a 20,35 metros sobre el nivel del mar y la torre tiene unos 11 metros de altura. Conserva una pantalla de luces de ocultación fabricada en 1920 y una máquina de rotación de principios del siglo XX.

De época más reciente es el faro de Punta Nati, en la costa norte de Ciutadella. Fue construido en 1913, tras el fatídico naufragio del "General Chanzy", en el cual perdió la vida toda la tripulación y el pasaje, excepto un único superviviente. El faro tiene una torre blanca, una cúpula y linterna de aluminio. Dispone de amplias dependencias para la vivienda del antiguo farero y un patio rodeado de muro de piedra. Fue habitado hasta la segunda mitad del siglo XX.

El faro más moderno de los siete existentes en la Isla es el de Favàritx, en Maó, que entró en funcionamiento el 20 de septiembre de 1922, en un intento de frenar los repetidos naufragios en la zona. Para su construcción se tuvieron que transportar los materiales en velero porque el camino de acceso aún no existía. La torre, de 30 metros de altura, está construida con cemento y piedras del mar de la zona, y está pintada con franjas alternas blancas y negras. Tiene dos terrazas en la parte superior con balustradas metálicas. La torre está adosada a un edificio rectangular de dos plantas, con otra casita de una planta. El primer sistema de iluminación fue el Chance 85, por vaporización de petróleo construido en Birmingham. La linterna y la máquina de rotación fueron fabricadas por la casa Maquinista Valenciana. La óptica, usada hasta 1971, fue ideada por la casa Barbier Turenne de París. En los años 80 fue automatizado. La luminaria se divisa a 26, 5 millas de la costa.

Titular siguiente: "En general, la història local ha estat menyspreada durant molt de temps"

........................
Menorca
.info es un producto propiedad de Editorial Menorca S.A.
Queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial a través de
cualquier medio de los contenidos publicados en este sitio web
sin la expresa autorización de la empresa editora.