R.P.V..MaóEl Sant Lluís cayó de 20 en la visita que le hizo ayer el Son Cotoner y que ponía el punto final a la presente liga de la Primera División Nacional de baloncesto. Con todo, lo abultado del resultado no importó, después de haber logrado la permanencia hace dos semanas, y el partido fue una fiesta en la que la plantilla al completo, a excepción de Vidal que tenía el brazo izquierdo en cabestrillo, saltaron a la pista para despedirse de una afición que les ha acompañado a lo largo de la campaña y que ayer no falló.
El encuentro se puede definir como aburrido y tedioso, en el que ambos conjuntos y la afición estaban esperando el bocinazo final desde el primer minuto. El primer cuarto se mantuvo igualado en el luminoso, a falta de 3´40´´ el resultado era 14-14, pero una estirada final de los mallorquines les hizo despegar en el marcador hasta un 16-19 a 1´45´´. El Miny Prix reaccionó y pudo mantener las diferencias ajustadas al final en un 20-23.
En el segundo tramo, las cosas cambiaron sustancialmente cuando el Son Cotoner puso la primera y se estiró hasta un 25-32 a falta de 8 minutos. Rovellada pedía tiempo muerto y el quinteto se recuperaba hasta un 36-39. Era el último estirón. Desde ese instante se dejó ir hasta el final. San Emeterio cogió las riendas y lanzó al Son Cotoner hasta el final 43-54.
Tras la reanudación, un Miny Prix sin capacidad defensiva ante la avalancha en que se había convertido el Son Cotoner se dedicó a mantener la distancia que le imponían los mallorquines que se estabilizó en torno a los 20 puntos. El último cuarto tan solo tuvo como emoción ver si el Son Cotoner podía acercarse a la centena e intentar superarla, como así sucedió, y al Miny Prix para despedirse de la afición. A 3´56´´ para el bocinazo, Rovellada hacía salir de la cancha a Muñoz que abría la cadena de ovaciones que recibieron los jugadores santlluïsers de los suyos.
Finaliza una temporada muy larga en la que en determinados momentos el Sant Lluís lo pasó mal, pero al final se logró el objetivo de mantener la categoría un año más.