Editorial Menorca S.A.. info@menorca.info
Dibujo de "Zaca"
Barcelona
Palma de Mallorca
Tarifas suscripción
Tarifas publicidad
Quiénes somos
Suplementos
Sección: insular Volver a la portada >>

A través de la campaña "1¤. La Educación es su futuro", los clientes de la cadena IBB Hotels podrán donar un euro que irá destinado a los proyectos que Intervida tiene repartidos en diez países

"Las ONG tienen trabajo para siglos"


Juan Manuel Costa. Es el director de la Fundación Intervida desde hace dos años y medio

La firma de una acuerdo de colaboración con una cadena de hoteles trajo hasta Menorca a Juan Manuel Costa, director de Intervida, una ONG fundada en Barcelona hace once años que en la actualidad ayuda a más de tres millones y medio de personas en el Tercer Mundo.

Concha Alcántara

dice Juan Manuel Costa (Barcelona, 1952) que lo que más le ha impresionado del Tercer Mundo es la sonrisa de los niños. Algo que no vio hasta relativamente tarde, pues su paso al mundo de la ayuda solidaria fue tardío. Él, que se ganaba muy bien la vida como publicista en una empresa propia, se levantó un día y decidió cambiar su rumbo. "Me di cuenta de que aquello no me llenaba y que tenía que hacer algo". Comenzó entonces a usar sus conocimientos para "vender realidades en vez de humo". Desde hace dos años y medio dirige los proyectos de Intervida en 10 países. Una vida que define como dura pero muy gratificante. "Es el trabajo que más he disfrutado".

- ¿Cómo decide uno dedicar su vida a una ONG?

- Por motivaciones personales. Creo que el hecho de trabajar para otras personas tiene un beneficio personal importante que es muy gratificante.

- ¿A cuánta gente llega la ayuda de Intervida en la actualidad?

- Ahora estamos ayudando a más de tres millones y medio de personas en todo el mundo.

- Estando el mundo lleno de zonas necesitadas, será complicado elegir.

- Hacemos un diagnóstico del país y seguimos una serie de criterios antes de tomar una decisión. Por ejemplo, que el nivel de pobreza sea muy bajo, que no tengan apoyo por parte del gobierno y que no haya conflictos bélicos, porque sería imposible desarrollar un proyecto a largo plazo, que es lo que perseguimos. Implicamos a la gente para lograr que ellos mismos sean capaces de seguir solos en el futuro.

- ¿Qué duración tienen, en general, los proyectos?

- Calculamos que unas dos generaciones, es decir, 60 años de media.

- Entonces, se puede decir que aún se encuentran en una etapa inicial.

- Sí, estamos aún en el inicio. Es una labor muy larga. Hay que empezar por la educación, haciendo que los niños vayan al colegio, para que adquieran unos valores diferentes. Así, cuando crezcan, llevarán a sus hijos a la escuela, y será donde se de el mayor cambio. Pero esto sólo puedes hacerlo si tienes un buen sistema de financiación, como puede ser al apadrinamiento, porque el beneficio más alto se da cuando puedes contar con un apoyo que te permite desarrollar proyectos a largo plazo.

- El apadrinamiento ha personalizado mucho la ayuda al Tercer Mundo, involucrando más a la gente. ¿Han crecido mucho las ayudas con este sistema?

- Muchísimo. En España tenemos 340.000 padrinos, que es una cifra muy alta. Esta ayuda se reparte igual entre toda la sociedad, porque sería muy injusto dejar a niños sin nada. Nunca dejamos de lado a la gente aunque no tenga un padrino.

- ¿Quién se implica más en esto de ayudar al prójimo, la gente con mucho dinero o la de clase más modesta?

- Hay de todo. Nosotros estamos haciendo un estudio para ver perfiles de donantes y hemos visto que está igualmente extendido en todas las capas sociales. Eso sí, hay que decir que España es un país muy solidario.

- Y las empresas, ¿se involucran lo suficiente?

- Cada vez más. Hay una corriente a nivel mundial, la responsabilidad social corporativa, que está llegando ahora aquí. En Estados Unidos funciona desde hace mucho tiempo y, básicamente, viene a decir que una empresa vive y obtiene unos beneficios gracias a algo que le está dando la sociedad, por tanto es justo que ésta devuelva algo.

- Pero ésa no es la mentalidad de los empresarios.

- Intentamos cambiarla poco a poco, que también es una labor que desempeñamos, la de sensibilización.

- ¿No es un poco contradictorio que algunas compañías, que son las causantes directas de cierto tipo de pobreza, se hagan un lavado de cara colaborando con ONG?

- Es cierto que esto pasa, por ejemplo, con empresas que contaminan y degradan el habitat natural de una comunidad y luego quieren lavarse la conciencia con donativos. Pero hay un pacto ético entre ONG y, cuando esto pasa, no aceptamos su donativo. Es un tema bastante complicado. Todos sabemos que hay petroleras o químicas que contaminan el medio ambiente y esto comienza una espiral que perjudica a las sociedades más pobres. Pero la conciencia de las empresas va cambiando, ya no es lo que era hace 20 años, que valía todo.

- ¿Las cosas están mejorando?

- Sí, hay una conciencia cada vez más elevada y hay más empresas que se implican.

- Algunas ONG reciben acusaciones sobre mala gestión, lo que perjudica a todas. ¿Qué mecanismos hay en Intervida para evitar que esto ocurra?

- Todas las ONG tienen que pasar una auditoria anual, para ver a qué se dedican los fondos obtenidos. Pero en la nuestra, además, hacemos una auditoria interna muy meticulosa, en la que comprobamos en que se gasta hasta el último céntimo. Es la única forma de tener un control real de lo que se está recaudando, gastando e invirtiendo. Por ejemplo, en 2003 recaudamos 63 millones de euros en España, de los que el 92,3 por ciento se destinaron a proyectos.

- A veces se señala que la ayuda de las ONG, a pesar de ser muy positiva, realiza el trabajo que deberían hacer los gobiernos de esos países.

- Puede ser, pero no por eso tenemos que dejar de ayudar. Para nosotros el fin es implicar a la sociedad para que un día podamos desaparecer, que es lo que nosotros quisiéramos, porque significaría que no hay pobreza en el mundo.

- ¿El comercio justo puede jugar un papel importante en ese sentido?

- Por supuesto, si todo el comercio fuera justo las desigualdades se atenuarían notablemente. Hay otros factores que influyen, como un buen gobierno, pero realmente se ha comprobado que el comercio justo es un política muy buena para luchar contra la pobreza.

- Los datos al respecto no son muy halagüeños, pues la mitad de la población mundial vive bajo el umbral de la pobreza.

- Sí, me temo que las ONG tenemos trabajo para siglos.

- ¿Ve alguna manera de acelerar el proceso?

- Sólo hay una forma de erradicar la pobreza y es que cada uno aporte realmente lo que pueda. Es la manera de que desaparezcan las desigualdades. Es muy injusto que, porque nosotros hayamos tenido la suerte de nacer aquí, podamos permitirnos una vida mucho mejor

Titular siguiente: La otra cara de Cincogema

........................
Menorca
.info es un producto propiedad de Editorial Menorca S.A.
Queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial a través de
cualquier medio de los contenidos publicados en este sitio web
sin la expresa autorización de la empresa editora.