R.M..CiutadellaLa transmisión de hábitos saludables a la bautizada como generación del "botellón" debe encauzarse desde la formación en el propio ámbito familiar. Con este cometido el profesor de Hostelería del Instituto Maria Àngels Cardona de Ciutadella, Andreu Genestar, impartió un taller de coctelería sin alcohol a los padres cuyos hijos disfrutarían horas después de Cincogema.
Batidos a base de yogur, helado o fruta fresca, amenizada por una relajante música ambiental, se presentaron como alternativa a la permisividad social de la ingesta de alcohol. Ante el éxito de la iniciativa organizada por la APIMA del centro, que preside la psicóloga Assumpció Camps, se prevé continuidad. Una veintena de padres participaron del ritual de pelar, batir, exprimir, licuar y mezclar vitamínicos cócteles con el fin de que a la mañana siguiente fueran degustados por el alumnado en el patio del centro.
La alarma social generada por el abuso de bebidas alcohólicas entre los menores -que se inician en el consumo cada vez a edades más tempranas- ha llevado a esta asociación de padres a plantearse la posibilidad de crear una comisión observadora con el fin de paliar la venta de bebidas en tiendas y supermercados sin la solicitud previa del carné de identidad a los jóvenes compradores. "Nos interesa, por ejemplo, que nos avisen de en qué lugar se han vendido bebida a los chavales".
Otra de las quejas de este colectivo pasa por los carteles de reclamo que por Cincogema cuelgan de algunos de los pubs´ de las urbanizaciones como el de: "Gin amb llimonada per tothom", incitando a los adolescentes a la ingesta, pese a su minoría de edad.
"Ante esta situación el pasado año redactamos una carta al respecto dirigida a Consumo", afirma Assumpció Camps. Misiva que finalmente no hizo falta remitir a la Administración ante la retirada del "señuelo".
"Es importante que todo el mundo esté mentalizado, los vecinos de la zona de Es Born también se han quejado porque cada sábado por la mañana se levantan con restos de botellas, vasos o vidrios rotos", explica. Su experiencia en psicología le lleva a advertir de los efectos del alcohol, a corto y largo plazo, en todos los ámbitos sociales. "El alcoholismo no sólo tienen una repercusión física, sino también familiar y profesional, no hay que tener miedo a denunciar en la oficina de consumo la venta a menores", acaba.