L.B..CiutadellaEl puerto de Ciutadella vivió ayer el día punta del verano en tráfico de pasajeros y en movimiento portuario. Las líneas marítimas con Barcelona y Alcúdia experimentaron más de un 90 por ciento de ocupación tanto en las llegadas como en las salidas al coincidir el fin del puente de agosto y el inicio de la semana.
Según el jefe del puerto, Miquel Truyol, mientras unos finalizaban las vacaciones en la Isla y regresaban a los lugares de origen, otros tenían como destino Ciutadella para iniciar el periodo vacacional en la última semana fuerte del mes de agosto. La actividad fue máxima en el muelle comercial para el embarque y desembarque de vehículos, así como en la terminal portuaria, con un movimiento punta de pasajeros a lo largo de toda la jornada. Fuentes de la compañía Baleària señalan que durante el puente se han registrado puntas del 95 por ciento de ocupación en las líneas del buque "Ramon Llull", con capacidad para 110 vehículos y con 478 plazas de pasaje. También el "Nura Nova", de Iscomar, ha operado al completo.
Asimismo, Baixamar vivió un intenso movimiento de barcos de recreo de residentes y visitantes. Según explica Miquel Truyol, propietarios de embarcaciones de Ciutadella han aprovechado el puente festivo para recorrer el litoral. Ayer por la mañana, por ejemplo, la Colàrsega vivió una gran afluencia de usuarios que botaban las embarcaciones al mar para pasar el día navegando por la costa. Es por eso que al atardecer se concentró en el puerto el tráfico de regreso de las barcas.
Truyol dice que la ensenada de Ciutadella se encuentra al completo. El Servicio de Puertos desvía a las embarcaciones de recreo que solicitan amarre en Baixamar a la zona de Cala en Busquets, Es Racó des Frares y a Cala Degollador, a pesar de que por la noche, los yates pueden pernoctar en el muelle comercial hasta las 8.30 horas del día siguiente. Durante este mes, el puerto se cierra ocho veces al día para la entrada y salida de los buques de pasaje. Los ocho guardamuelles en plantilla y el jefe del puerto deben controlar el movimiento de los barcos de recreo para que se respete el semáforo en beneficio de la seguridad portuaria.