R.P.V..Maócon el XII Memorial Emiliano Melià de fondo, el Alaior Opel se congratuló ante su afición con la primera victoria en casa ante el Andorra, segunda y consecutiva de la temporada, en un partido extraño en el que ambos conjuntos se repartieron el buen baloncesto en cada una de las partes y en el que el arbitraje fue polémico y marcó la remontada y posterior despegue de los locales en el luminoso.
El choque arrancaba con los dos quintetos jugando a defender al hombre, una medida que no abandonarían en todo el partido, que ahogaba cualquier intento por distanciarse en el marcador. La igualdad en todos los aspectos se reflejó al final del primer cuarto con un 14-15 que dejaba abierto el partido.
En el segundo cuarto, el Opel arrancó con fuerza en un intento por marcar distancias que le llevaría a una diferencia máxima de cinco puntos, 20-15, que perdería rápidamente con un parcial de 2-11 andorrano. Los visitantes empezaban a funcionar. La mala selección de tiro local y la buena defensa individual de los del Principado hacía que el equipo visitante se fuera de ocho, 24-32. Bonvehí pedía tiempo muerto y reorganizaba a los suyos para irse al descanso 30-32.
Tras el merecido relax, el Alaior Opel saltaba a la pista con Oriol Pagès, que a la postre se mostró como la baza que decantaría el partido. Y es que el catalán del Jovent anotó como quiso desde los 6,25. Sin embargo, la clave del partido fue una polémica decisión arbitral a cuatro minutos y medio para el final de los diez minutos. La historia fue la siguiente: Álvarez en la línea de los triples lanzaba después de que se pitara una falta. El principal dio el triple y los dos lanzamientos desde los libres, además, de una técnica a Carles de Bofarull. Total, jugada de 7 puntos que se redondeaba con dos triples seguidos de Pagès. De 37-42 se pasó a 50-43.
Roto el encuentro, el último cuarto fue un trámite en el que los locales se administraron bien para ir engrosando la diferencia hasta el definitivo 70-53 (+17), mientras los andorranos, noqueados, veían pasar los minutos sin anotar.