Pep Mir.MaóLa lluvia caída durante la noche del sábado provocó importantes inundaciones en nueve domicilios del Cós de Gràcia, en concreto en el tramo ubicado entre las calles Sínia Costabella y Ramón y Cajal. La entrada de agua en las viviendas se produjo por el importante caudal que recibe la zona a causa de las obras de construcción de la calle Albert Camus, según denuncian los propios vecinos y reconoció ayer la teniente de alcalde de Ciudad y Medio Ambiente, Gari Petrus.
En una carta enviada a este periódico, los vecinos aseguran que las inundaciones y los desperfectos que ocasionaron fueron considerables. La noche fue muy larga para muchos de los residentes, que tuvieron que recibir ayuda de sus vecinos para solventar la situación. Y todo esto pese a que la tormenta fue relativamente corta.
El problema se produce con el agravante de que no es nuevo. A mediados de septiembre los vecinos ya denunciaron la existencia de inundaciones. Entonces, aseguran, desde el Consistorio se apuntó que en catorce días las obras habrían acabado, algo que todavía no se ha producido.
La teniente de alcalde de Ciudad y Medio Ambiente, Gari Petrus, reconoce que en la nueva calle Albert Camus confluye el agua que cae, sobre todo, de la zona de Avenida Menorca, lo que supone un caudal muy importante. Además, afirma que con esta situación se ha constatado la necesidad de incorporar un nuevo punto de recogida de pluviales que cruce el comienzo de la calle Albert Camus, a la altura de la Avenida Josep Anselm Clavé, que en principio no estaba previsto. "Haremos las aberturas que sean necesarias, aunque pensábamos que con las previstas habría suficiente".
Petrus asegura que las obras están en su recta final, pendientes de algunos detalles, aunque evita ofrecer cualquier plazo. El retraso, afirma la responsable de urbanismo, ha venido motivado en parte por la necesidad de compaginar la ejecución del proyecto con los primeros pasos de la construcción del nuevo pabellón deportivo, además de otras cuestiones técnicas.
La teniente de alcalde de Ciudad y Medio Ambiente asegura comprender la indignación de los vecinos afectados, "que han sufrido mucho con la ejecución de las obras", aunque matiza que se ha mantenido siempre en contacto con ellos.