Simon Gascon.AlaiorRamón Melià ha estado durante la semana aleccionando a sus jugadores ante el reto que supone que no se escape ningún punto más de Los Pinos. El mismo entrenador manifestó al final del partido que los puntos de ayer serán buenos si el equipo se impone en el próximo partido ante el Sóller, un equipo que se presume más complicado que el Margaritense ayer. El Sóller vendrá probablemente a cerrarse, todo lo contrario que hizo el equipo de Vicens, que ayer dio la cara en todo momento
Tanto fue así que en la primera parte los visitantes pusieron el miedo en el cuerpo a los aficionados locales. En el minuto 2 Infantes forzó una falta a Perea cuando encaraba la portería de Toni. El lanzamiento posterior de Nelo encontró el palo. Fue un primer aviso del toma y daca que sería el partido. Y de cierto protagonismo del colegiado Pintado Calero, protagonista en algunas decisiones como por ejemplo el primer gol, donde decretó una falta indirecta dentro del área por una cesión al portero bastante rigurosa. Ernest estableció el 1 a 0 y daba oxígeno a los locales, sorprendidos al ver que el Margaritense no sólo oponía resistencia sino que se plantaba en el área de Toni con cierta asiduidad. El portero se lució en diversas ocasiones, y fue uno de los motivos por los que el Margaritense no aprovechara su estado de gracia en el primer periodo.
En la segunda el árbitro fue de nuevo protagonista. Se tragó un claro penalti sobre Infantes favorable al Margaritense en el minuto 13 y acabó expulsando a Óscar Galmés y Melón por doble amonestación. Sin embargo el Alaior ya le había cogido el tono al partido. Avisó Calzada con un remate al larguero, Lacueva empezó a llevar el pánico en su zona y Xabi dio una lección de pillería dentro del área. Leo estableció el 1 a 1 en el 34 aprovechando un despiste defensivo, pero el dominio ya era nítidamente local y la resistencia visitante se diluía en un dispendio físico ineficaz ante puerta. En el minuto 40 Xabi aprovechó un balón suelto dentro del área para fusilar a Font, y después, en el 46, de nuevo Xabi sentenció y dejó los tres puntos en casa.
Los aficionados locales despidieron a su equipo con el buen sabor de boca de la victoria. El Margaritense se la jugó planteando un partido de tú a tú. Por momentos parecía que se llevaba el gato al agua. Apostó, pero ayer perdió. Con el Sóller posiblemente no será tan fácil: nadie se imagina que hagan el mismo planteamiento. En cualquier caso, serán otros tres puntos necesarios.
El conjunto de Melià ofreció buenas vibraciones, sobre todo en el segundo periodo. Debería solucionar alguna descoordinación en defensa, pero en ataque parece que Lacueva, Xabi y Rubén han encontrado el tono y merecen toda la confianza. Toca concentración para no sufrir. Los Pinos deben ser un fortín. Ayer consiguieron tres puntos para escalar.