Rubén Pérez Atienza.FerreriesA las 11 de la mañana de ayer se puso en marcha desde el Polígono Industrial de Ferreries una concentración que desfiló por la carretera Me-1 detrás de una pancarta en la que se podía leer "Volem solució desviament, ja!". Aproximadamente un centenar de vecinos y políticos de la ciudad caminaron bajo la lluvia, escoltados por la Guardia Civil de Tráfico, durante cerca de media hora hasta llegar al kilómetro 26, donde se procedió, de forma simbólica, a colocar la primera piedra de las obras de la variante de Ferreries.
La concentración estuvo organizada por la Asociación de Vecinos s´Enclusa y contó con el apoyo de la Asociación de Empresas de Transporte de Menorca (ASTRAME), que mostró hace unos días su adhesión a la reivindicación, PSM-Entesa Nacionalista, la Federación de Vecinos de Menorca, EM y UCM.
El presidente de la Asociación de Vecinos s´Enclusa, Sebastià Coll Pons, señala que la organización que representa viene trabajando mucho tiempo en el desvío y recuerda que "hace 12 años hicimos una concentración por esta carretera, y el Govern nos puso una multa de 50.000 pesetas. Nosotros hemos seguido trabajando, lo que ocurre es que la buena intención de las palabras que escuchábamos no se traducía en resultados", confiesa Coll, quien considera que la variante supondrá una mejora para toda Menorca, ya que no sólo solucionará los problemas de seguridad en el centro de la ciudad, sino "que también implicará una solución a los problemas de tráfico que se originan en verano".
Apoyo del Ayuntamiento
Al acto de protesta acudieron todos los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento de Ferreries. El alcalde, Josep Carreres, confiesa que están unidos para conseguir que el pueblo obtenga su objetivo. "Esperamos que ésta sea la última manifestación y que la próxima reunión sea con motivo de la celebración del comienzo de las obras. Yo soy optimista y creo que nos encontramos en la recta final; esperamos que los grupos políticos se vayan poniendo de acuerdo, tanto el PSOE como el PP, y averiguar qué administración se encarga de las obras".
Carreres apunta que el pueblo está cansado porque hace cerca de 30 años que comenzaron las reivindicaciones. "La clave en su día fue elegir el tipo de variante entre las que nos propusieron, y el pueblo, en consenso con el Consell, eligió la propuesta que nos daba una mejor perspectiva de futuro, un desvío que no quedara obsoleto y que en un plazo de 10 años no nos volviera a estrangular, como sucedió en Es Mercadal, donde están pidiendo de nuevo un desvío".
El alcalde de esa localidad vecina, Ramon Orfila, también acudió a la concentración. "Mi familia y yo estamos muy relacionados con Ferreries, pero aunque no fuese así, como representante de Es Mercada, les apoyamos en esta reivindicación que se pide desde hace tantos años. Esperamos que la colocación de la primera piedra sirva para acelerar los trámites. A veces se dan problemas de comunicación entre las administraciones, pero estoy convencido de que estamos al final del túnel".
Por su parte, el edil de UCM Miquel Carreras también quiso dar sus muestras de apoyo a la causa."Está claro que la situación actual supone un peligro. Pero hay que recordar que Ferreries no será el único beneficiario de la obra, que también mejorará las comunicaciones de toda la Isla. La variante es imprescindible, y ya va siendo hora de que las administraciones y los partidos políticos que pueden decidir se pongan de acuerdo, porque Ferreries ya no puede esperar más por algo que se empezó a pedir en 1982, cuando el Ayuntamiento ya llegó a un principio de acuerdo".