Editorial Menorca S.A.. info@menorca.info
Dibujo de "Zaca"
Barcelona
Palma de Mallorca
Tarifas suscripción
Tarifas publicidad
Quiénes somos
Suplementos
Sección: insular Volver a la portada >>

Pilar Mendo Estrella, ofreció ayer una conferencia en Ciutadella y hoy estará en Maó

"La empresa es una buena oportunidad"


Sensibilizar. Mendo, convencida de tocar el "corazoncito"

La economista y voluntaria de la delegación madrileña de Manos Unidas expresa su convicción del potencial del sector privado en la financiación de proyectos de desarrollo en el Tercer Mundo

Lola Maiques.Maó

A su lado se desvanecen el llamado techo de cristal, el derrotismo, las excusas. Pilar Mendo Estrella (Ávila, 1959), economista y Master en Dirección Financiera y Control por el Instituto de Empresa, ha trabajado siempre en el sector privado, en el que ha sido durante 15 años directora financiera, compaginando esta actividad con la dirección de recursos humanos, casi siempre en empresas aseguradoras de ámbito nacional y multinacional. Después de ocupar durante dos años la dirección general de una de ellas, se encontró con algo de tiempo y decidió dedicarlo a una ONG. Tras un año y tres meses de trabajo en el área de colaboración de empresas de la delegación madrileña de Manos Unidas viene a Menorca para transmitir a sus compañeros "el convencimiento de que hay que trabajar con la empresa para que ayude en las tareas de las ONG".

- ¿Cómo llega una ejecutiva a Manos Unidas?

- Caí en Manos Unidas por dos motivos, uno muy sencillo, conocía a algunas personas de esta entidad, y el segundo, yo soy católica y una de las cosas que más me interesaba era ver la otra cara de la Iglesia católica, esa cara que tenemos olvidadísima y que es importantísima, la relacionada con la Doctrina y la Acción Social de la Iglesia Católica. Cuando tuve las primeras entrevistas, sinceramente, todavía no tenía decidido quedarme, pero coincidí con una reunión anual de delegados y eso me terminó de animar, el espíritu de la gente que trabaja en Manos Unidas.

- ¿Qué trabajo ha desempeñado?

- Intentar captar fondos de la empresa privada para financiar proyectos de desarrollo en el Tercer Mundo. No solamente eso, sino una de las cosas que creo que es más importante, sensibilizar a la empresa privada de que tienen mucho y pueden hacer mucho por el Tercer Mundo.

- ¿Estamos hablando de acción social de la empresa, un concepto que últimamente está empezando a rodar un poquito?

- Exactamente. Descubrí, habiendo estado en la otra cara de la moneda, la Responsabilidad Social Corporativa en el momento que aterrizo en una ONG. Sin embargo, compruebo a lo largo de este tiempo que es un término que ya se conoce y se mueve muchísimo en el sector empresarial. La RSC no sólo conlleva la acción social, sino también la ética social y el respeto al medio ambiente. El hecho de que esto esté de moda viene bien a los proyectos y al desarrollo del Tercer Mundo porque ahora cuando llamas a una empresa, sea del tamaño que sea, ya no les suena tan raro. Una de mis primeras preguntas era "¿por quién pregunto?"

- ¿Y por quién pregunta?

- Resulta que ahora ya se puede preguntar incluso por el director de RSC, sí es verdad que no en todas las empresas, ya que en muchas el director de RRHH suele ser la entrada o el director financiero por eso que tienen que financiarse proyectos pero al final hay que llegar a la cabeza de la empresa. Es muy importante, tener contactos, es decir tener alguien dentro por quien poder entrar. A nosotros en la delegación de Madrid se nos han dado casos en los que este año se nos han financiado proyectos y en los que hemos entrado en la empresa a través de los empleados. Hay muchas empresas en las que son los comités de empresa los que están moviendo que se haga acción social.

- Esta "moda" ¿es sólo esto o detrás hay una sensibilización?

- No hace mucho tiempo asistí a una conferencia en la que hablaban Ignasi Carreras, que fue director general de Intermón, y el director de una empresa que está haciendo mucho en acción social, y decían exactamente esta frase, "posiblemente es una moda, pero si es una moda que se quede", y yo creo que se quedará. Creo que todo lo que hacemos las ONG son poquitos a poquitos, pero, poquitos a poquitos, una ONG como Manos Unidas, que lleva trabajando cuarenta y tantos años ha conseguido muchas cosas. Posiblemente sea una moda pero se quedará, se quedará porque entre todos vamos a hacer que se quede, no solamente las ONG sino la propia empresa. No olvidemos que la empresa son personas y que las personas tienen sus corazoncitos. Entonces, evidentemente, cuando se tocan esos corazoncitos, les haces ver que con 15.000 euros puedes construir dos pozos en Burkina-Fasso y hacer felices a un poblado de mujeres que hasta ese momento han tenido que recorrer todos los días entre 30 y 60 kilómetros para traer agua, simplemente si consigues hacer eso, esa empresa el año próximo va financiar otro proyecto.

- ¿Las empresas se plantean la colaboración en términos de rentabilidad mediática o económica?

- Hay de todo. Cuando alguien toma la decisión de que se colabore, por un lado tiene el convencimiento de que la empresa ha de colaborar en el desarrollo del Tercer Mundo; por otro, y sin duda, por esto de la moda, a la larga la empresa se ve beneficiada por el hecho de ser socialmente responsable. Fiscalmente se beneficia poquísimo. En muchos casos, el primer paso es el convencimiento y, después, se encuentran con la sorpresa de que eso les está beneficiando; en otros, se empieza por el "quedar bien y ayudar", pero el resultado acaba siendo el mismo.

- ¿Hay empresas con más sensibilidad o mejor disposición?

- No, desde mi punto de vista, volvemos a las personas que estén detrás de los consejos de administración o de esas direcciones. Puede ser igual en una compañía de seguros que en una empresa de canalización de agua. Depende de quién esté allí dentro y de la sensibilidad que tenga el que te financien o colaboren de otras maneras. Más que de sectores o de tipos de empresa, depende de las personas.

- ¿Lo más gratificante?

- Siendo directora financiera en varias multinacionales, manejas mucho dinero, lo inviertes, lo reinviertes, y, sinceramente, no había colaborado con ONG a nivel de empresa. Lo más gratificante es ver como algo que a una empresa no le ha costado prácticamente nada, no ha afectado a su cuenta de resultados, implica mucho en África, en Asia o Sudamérica. También lo es poder transmitir mi convencimiento, a lo mejor estoy equivocada, de que se pueden hacer muchas cosas con las empresas y que las empresas no son ningún demonio, ni ningún bicho raro, son personas y como personas hay gente a la que le llegas al corazón y otra a la que no le vas a llegar nunca, pero da lo mismo. Y evidentemente, lo más gratificante es cuando nos mandan el final de un proyecto y la propia empresa que lo ha financiado viene a ver todos los papeles, porque se audita, y ven las fotografías con la gente de allí y las cartas de agradecimiento.

- El suyo es un convencimiento que se opone al derrotismo imperante, ese que hace afirmar "yo no me implico porque tampoco voy a cambiar nada".

- Claro. Es que yo creo que hay que estar convencidos individualmente. El derrotismo es una maravillosa excusa para no hacer nada. Yo alguna vez lo hecho, pensar si el dinero llega. Te aseguro que cuando no llega es si no ayudas. El derrotismo es echar tierra contra toda la labor que están haciendo las ONG o la gente que está haciendo este tipo de cosas, creo que son excusas para no colaborar. En Manos Unidas, como supongo que en muchas ONG, la garantía de que lo que se envía, llega, es una de las cosas que me gratifica enormemente, y es una de las herramientas que yo utilizo ante la empresa. nLola Maiques

Maó

A su lado se desvanecen el llamado techo de cristal, el derrotismo, las excusas. Pilar Mendo Estrella (Ávila, 1959), economista y Master en Dirección Financiera y Control por el Instituto de Empresa, ha trabajado siempre en el sector privado, en el que ha sido durante 15 años directora financiera, compaginando esta actividad con la dirección de recursos humanos, casi siempre en empresas aseguradoras de ámbito nacional y multinacional. Después de ocupar durante dos años la dirección general de una de ellas, se encontró con algo de tiempo y decidió dedicarlo a una ONG. Tras un año y tres meses de trabajo en el área de colaboración de empresas de la delegación madrileña de Manos Unidas viene a Menorca para transmitir a sus compañeros "el convencimiento de que hay que trabajar con la empresa para que ayude en las tareas de las ONG".

- ¿Cómo llega una ejecutiva a Manos Unidas?

- Caí en Manos Unidas por dos motivos, uno muy sencillo, conocía a algunas personas de esta entidad, y el segundo, yo soy católica y una de las cosas que más me interesaba era ver la otra cara de la Iglesia católica, esa cara que tenemos olvidadísima y que es importantísima, la relacionada con la Doctrina y la Acción Social de la Iglesia Católica. Cuando tuve las primeras entrevistas, sinceramente, todavía no tenía decidido quedarme, pero coincidí con una reunión anual de delegados y eso me terminó de animar, el espíritu de la gente que trabaja en Manos Unidas.

- ¿Qué trabajo ha desempeñado?

- Intentar captar fondos de la empresa privada para financiar proyectos de desarrollo en el Tercer Mundo. No solamente eso, sino una de las cosas que creo que es más importante, sensibilizar a la empresa privada de que tienen mucho y pueden hacer mucho por el Tercer Mundo.

- ¿Estamos hablando de acción social de la empresa, un concepto que últimamente está empezando a rodar un poquito?

- Exactamente. Descubrí, habiendo estado en la otra cara de la moneda, la Responsabilidad Social Corporativa en el momento que aterrizo en una ONG. Sin embargo, compruebo a lo largo de este tiempo que es un término que ya se conoce y se mueve muchísimo en el sector empresarial. La RSC no sólo conlleva la acción social, sino también la ética social y el respeto al medio ambiente. El hecho de que esto esté de moda viene bien a los proyectos y al desarrollo del Tercer Mundo porque ahora cuando llamas a una empresa, sea del tamaño que sea, ya no les suena tan raro. Una de mis primeras preguntas era "¿por quién pregunto?"

- ¿Y por quién pregunta?

- Resulta que ahora ya se puede preguntar incluso por el director de RSC, sí es verdad que no en todas las empresas, ya que en muchas el director de RRHH suele ser la entrada o el director financiero por eso que tienen que financiarse proyectos pero al final hay que llegar a la cabeza de la empresa. Es muy importante, tener contactos, es decir tener alguien dentro por quien poder entrar. A nosotros en la delegación de Madrid se nos han dado casos en los que este año se nos han financiado proyectos y en los que hemos entrado en la empresa a través de los empleados. Hay muchas empresas en las que son los comités de empresa los que están moviendo que se haga acción social.

- Esta "moda" ¿es sólo esto o detrás hay una sensibilización?

- No hace mucho tiempo asistí a una conferencia en la que hablaban Ignasi Carreras, que fue director general de Intermón, y el director de una empresa que está haciendo mucho en acción social, y decían exactamente esta frase, "posiblemente es una moda, pero si es una moda que se quede", y yo creo que se quedará. Creo que todo lo que hacemos las ONG son poquitos a poquitos, pero, poquitos a poquitos, una ONG como Manos Unidas, que lleva trabajando cuarenta y tantos años ha conseguido muchas cosas. Posiblemente sea una moda pero se quedará, se quedará porque entre todos vamos a hacer que se quede, no solamente las ONG sino la propia empresa. No olvidemos que la empresa son personas y que las personas tienen sus corazoncitos. Entonces, evidentemente, cuando se tocan esos corazoncitos, les haces ver que con 15.000 euros puedes construir dos pozos en Burkina-Fasso y hacer felices a un poblado de mujeres que hasta ese momento han tenido que recorrer todos los días entre 30 y 60 kilómetros para traer agua, simplemente si consigues hacer eso, esa empresa el año próximo va financiar otro proyecto.

- ¿Las empresas se plantean la colaboración en términos de rentabilidad mediática o económica?

- Hay de todo. Cuando alguien toma la decisión de que se colabore, por un lado tiene el convencimiento de que la empresa ha de colaborar en el desarrollo del Tercer Mundo; por otro, y sin duda, por esto de la moda, a la larga la empresa se ve beneficiada por el hecho de ser socialmente responsable. Fiscalmente se beneficia poquísimo. En muchos casos, el primer paso es el convencimiento y, después, se encuentran con la sorpresa de que eso les está beneficiando; en otros, se empieza por el "quedar bien y ayudar", pero el resultado acaba siendo el mismo.

- ¿Hay empresas con más sensibilidad o mejor disposición?

- No, desde mi punto de vista, volvemos a las personas que estén detrás de los consejos de administración o de esas direcciones. Puede ser igual en una compañía de seguros que en una empresa de canalización de agua. Depende de quién esté allí dentro y de la sensibilidad que tenga el que te financien o colaboren de otras maneras. Más que de sectores o de tipos de empresa, depende de las personas.

- ¿Lo más gratificante?

- Siendo directora financiera en varias multinacionales, manejas mucho dinero, lo inviertes, lo reinviertes, y, sinceramente, no había colaborado con ONG a nivel de empresa. Lo más gratificante es ver como algo que a una empresa no le ha costado prácticamente nada, no ha afectado a su cuenta de resultados, implica mucho en África, en Asia o Sudamérica. También lo es poder transmitir mi convencimiento, a lo mejor estoy equivocada, de que se pueden hacer muchas cosas con las empresas y que las empresas no son ningún demonio, ni ningún bicho raro, son personas y como personas hay gente a la que le llegas al corazón y otra a la que no le vas a llegar nunca, pero da lo mismo. Y evidentemente, lo más gratificante es cuando nos mandan el final de un proyecto y la propia empresa que lo ha financiado viene a ver todos los papeles, porque se audita, y ven las fotografías con la gente de allí y las cartas de agradecimiento.

- El suyo es un convencimiento que se opone al derrotismo imperante, ese que hace afirmar "yo no me implico porque tampoco voy a cambiar nada".

- Claro. Es que yo creo que hay que estar convencidos individualmente. El derrotismo es una maravillosa excusa para no hacer nada. Yo alguna vez lo hecho, pensar si el dinero llega. Te aseguro que cuando no llega es si no ayudas. El derrotismo es echar tierra contra toda la labor que están haciendo las ONG o la gente que está haciendo este tipo de cosas, creo que son excusas para no colaborar. En Manos Unidas, como supongo que en muchas ONG, la garantía de que lo que se envía, llega, es una de las cosas que me gratifica enormemente, y es una de las herramientas que yo utilizo ante la empresa.

Titular siguiente: El futuro de Es Born, incierto durante un mes hasta que se emita el informe técnico

........................
Menorca
.info es un producto propiedad de Editorial Menorca S.A.
Queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial a través de
cualquier medio de los contenidos publicados en este sitio web
sin la expresa autorización de la empresa editora.