F. Saborit.Maóafiliado al Partido Popular desde los 18 años, miembro de la candidatura de Maó con Martín Escudero a los 19, presidente de Nuevas Generaciones (NNGG) con 20, y concejal de su municipio al cumplir los 23. Alejandro Sanz Benejam (Maó, 1980) ha ligado irremediablemente su juventud al devenir de la política menorquina y a su partido. No es algo que le pese sino más bien una actitud ante la vida que defiende con convicción. "En general los jóvenes no pasan de la política, como se suele decir", asegura, "en todo caso en quien no confían a veces es en sus gobernantes".
- Rebeldía, inconformismo, utopía son conceptos ligados a la juventud y monopolizados por la izquierda ¿por qué cree que es así?
- Eso son tópicos en los que yo no creo. Es igual que cuando dicen que los del PP somos todos Śpijos´, cuando en realidad está formado por personas de cualquier condición social. Lo que pasa es que hay muchas organizaciones orientadas políticamente, algunas en el ámbito educativo, que intentan captar el voto de los jóvenes con manipulación. Yo preguntaría a los jóvenes menorquines qué ha hecho el Gobierno de Rodríguez Zapatero para mejorar su vida.
- ¿Y qué hacen ustedes desde Nuevas Generaciones?
- Hemos conseguido que se pongan en marcha propuestas concretas y prácticas para los jóvenes de la Isla, como el "Bus Nit", que fue una iniciativa nuestra; reivindicamos el traspaso de las competencias de Juventud con el Pacte de Progrés y con el PP, y finalmente se hará efectivo en 2007; y ahora hemos organizado una campaña de recogida de firmas para reclamar al PSOE que cumpla su programa electoral y el Consell pague a los menorquines que estudian fuera los 4 billetes que prometió. Vamos a ir pueblo por pueblo a recoger firmas para dárselas a la presidenta, Joana Barceló, y que explique por qué aquí no se pagan y en Eivissa sí, nosotros no queremos ser menos.
- La insularidad marca ¿el transporte se mantiene como un problema acuciante para los jóvenes?
- Se ha podido ver estos días, nosotros hemos tenido muchas dificultades para organizar la escuela, sobre todo a raíz del cierre del puerto de Ciutadella. La preocupación es el transporte, pero también la vivienda y la educación, pero es que las dificultades en el transporte son un freno a la formación; necesitamos mejoras en la comunicación entre pueblos, como la ampliación de la carretera general, y también nuevas infraestructuras portuarias en Ciutadella. En cuanto al transporte aéreo, aquí se montan plataformas de quita y pon, sólo se reivindica la rebaja de tarifas y mayores frecuencias cuando en Madrid gobierna el PP. Ahí sí que echo en falta las voces de rebeldía.
- ¿Qué papel tiene reservado NNGG en el partido y hasta qué punto se sienten arropados en sus propuestas?
- Yo creo que es importante contar con una organización juvenil dentro de una estructura política, para que movilice a sus afiliados y promueva la participación de los jóvenes, pero también al otro lado es necesario un partido que escuche. Nosotros tenemos la suerte de tener el apoyo de la dirección y NNGG tiene el peso que se merece, actuamos como correa de transmisión entre los jóvenes, la calle, y el partido.
- Usted dirige la organización desde 2000 y fue reelegido en 2005, ¿cuál es el balance de estos años?
- Tenemos más de un centenar de afiliados, pero no sólo valoramos el número de personas sino la actividad que generamos y el poder incidir en la sociedad. La verdad es que la evolución desde el año 2000 ha sido positiva, con aumento de afiliados y de cargos electos de NNGG. Hay mucha más movilización y creo que se ganarán las elecciones de 2007, porque ahora el Consell no es el de todos los menorquines sino el de unos pocos; el problema es la señora Barceló, que representa el Śno´ a todo y pone cuestiones sectarias por delante del interés general.
- Calientan motores para entrar en campaña.., ¿qué se espera del encuentro de este fin de semana?
- Es que estamos muy convencidos y otros deberían estar ya preocupados. Pero de esta escuela lo que esperamos sobre todo es sentirnos juntos, tener más sensación de ser un proyecto regional, tratar los temas de las Islas y de juventud, pero también otras cuestiones nacionales. Creo que fue un acierto poner en marcha el año pasado la primera escuela, en Cala Ratjada, y hay que agradecer al presidente de NNGG de Balears, Antoni Fuster, su sensibilidad hacia los problemas de Menorca y las Pitiusas. También habrá gente que vendrá de Formentera, donde hace pocas semanas se ha formado una junta y NNGG ha abierto un local. La verdad es que se ha trabajado mucho para que todo salga lo mejor posible.