Marga Vives.PalmaEl Govern balear autorizó ayer la apertura "provisional" del puerto de Ciutadella a los buques de pasajeros, en el marco de un acuerdo en el que el Consell de Menorca se comprometió a presentar, el próximo día 13, una propuesta definitiva de traslado del tráfico comercial al exterior de la dársena portuaria "en las mejores condiciones de seguridad y permanencia durante todo el año".
El protocolo suscrito por las instituciones tras casi cinco horas de reunión establece, además, que el Consell estudiará la manera de proporcionar amarres en el interior del puerto, según su capacidad de carga, y analizará las "necesidades del resto de entidades respecto al crecimiento y mejora de funcionamiento".
Por lo menos hasta conocer el resultado del proyecto definitivo se permitirán las operaciones de las navieras en el interior del puerto, pero se limitarán los amarres y fondeos en el muelle de Sa Trona y el espacio de resalte en el margen sur de la dársena. Las embarcaciones afectadas una treintena según la Conselleria de Obras Públicas, Vivienda y Transportes han sido reubicadas temporalmente en los pantalanes flotantes que el Govern ha instalado en Cala en Busquets.
El jefe del Ejecutivo autonómico, Jaume Matas, valoró positivamente el acuerdo alcanzado y agradeció el "sacrificio" de los usuarios de embarcaciones de recreo afectados por este dispositivo. Matas mostró su disposición a renunciar "formalmente" al proyecto del dique, siempre y cuando la propuesta del Consell cumpla "los criterios generales que el Govern considera necesarios". Sin embargo sostuvo que será "muy difícil" elaborar un proyecto "técnicamente válido, que reúna estas condiciones y que no contemple un abrigo exterior". "Incluso vaciando Cala en Busquets, la maniobra de los barcos de pasajeros sería muy complicada", añadió.
El presidente recordó que el Govern balear ha presentado "todos los proyectos que podía aportar", y subrayó que en Ciutadella "llevan toda la vida esperando esto".
Condiciones de cierre
Por otra parte el Ejecutivo autonómico remitió el jueves a Capitanía Marítima un escrito en el que solicita el "esclarecimiento" de las condiciones de cierre que figuran en su informe del pasado 22 de junio, en lo que respecta a las situaciones de "rissaga". Cabrer entiende que este punto el informe es "demasiado ambiguo" y dificulta la elaboración de un protocolo de actuación concreto, al no estar basado en previsiones de alerta como el plan de 1998.
Por último el dragado del canal, propuesto en los estudios de Europrincipia y de Siport XXI, queda "pendiente del análisis de su afectación al fenómeno de la Śrissaga´".