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El retorno al puerto de Ponent evita graves perjuicios en el mes de julio
Los pasajeros han presentado casi 1.000 reclamaciones a las navieras

Normalidad. Ayer por la noche el puerto de Ciutadella recuperó el tráfico de pasajeros
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El presidente de Baleària, Adolfo Utor, estaba dispuesto a enviar el "Ramón Llull" a Ceuta si el Govern no autorizaba el atraque en Ciutadella. El amarre interior se considera provisionalEl presidente de Baleària, Adolfo Utor, estaba dispuesto a enviar el "Ramón Llull" a Ceuta si el Govern no autorizaba el atraque en Ciutadella. El amarre interior se considera provisional
J.B..CiutadellaAlos quince días de la famosa "rissaga", el "Nura Nova" de Iscomar y el "Rápido del Puerto" de Cape Balear volvieron a amarrar ayer por la noche en el puerto de Ciutadella. Hoy lo hará el "Ramon Llull" de Baleària, después de que el presidente del Govern, Jaume Matas, aceptara la reapertura del puerto a las líneas comerciales. Aunque el amarre de los buques en el interior del puerto se considera una solución provisional, la reanudación de los trayectos paralizará la lluvia de reclamaciones que soportan las navieras desde el 15 de junio. Se calcula que ya se han presentado por escrito casi mil reclamaciones y que pueden llegar más a través de las oficinas de consumo. El motivo es el cambio del puerto de Ciutadella por el de Maó y las quejas se refieren en concreto a la cantidad de horas que los pasajeros han invertido en esperas y traslados en autobús, además del incremento de tiempo de los trayectos. La causa, lógicamente, no se puede atribuir a las compañías, que podrían trasladar las quejas a la Administración autonómica. Máxima tensión En la reunión de ayer, se constató que mantener el cierre para las líneas ha sido una forma de presión política del Govern sobre el Consell para llegar a una solución definitiva para el puerto. Sin embargo, los pasajeros, primero, y las mismas navieras han padecido las consecuencias. Hasta tal punto que el presidente de Baleària, Adolfo Utor, fue contundente en la reunión de ayer. Advirtió de que hoy iba a destinar el "Ramon Llull" a Ceuta si no se reabría inmediatamente el puerto de Ciutadella. La reunión de ayer convocada por Jaume Matas era la decisiva para conseguir que el Consell firmara una lista de condiciones para la reapertura del puerto. El presidente del Govern se mostraba firme: si no hay compromiso los buques no volverán a Ciutadella hasta después de la reunión del día 13. La tensión era máxima. La presidenta del Consell se negó a firmar un documento bajo la presión a que se la sometía, sin embargo no se cerró en banda, sino que se comprometió a presentar una propuesta para situar los buques en el exterior. Berenguer Ingenieros trabaja contrarreloj para que el Consell cuente el día 13 con un diseño de "zona de abrigo" donde los buques comerciales tengan espacio para maniobrar. Fue entonces cuando el presidente del Govern, según varias versiones, comentó en tono distendido: "Me bajo los pantalones". Añadió que el Govern no va a redactar un solo proyecto más del puerto de Ciutadella y que financiará el que presente el Consell para trasladar los buques del interior. Así se produce una situación insólita: el Govern, que tiene las competencias sobre el puerto, ejecutará un proyecto del Consell, que no tiene ninguna, para que sea factible aplicar alguna solución a los problemas de falta de seguridad. La condición planteada por Jaume Matas es que el Consell y el Ayuntamiento de Ciutadella se pongan de acuerdo. Otro reto para los actores de un puerto que poco a poco parece volver a la normalidad.
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