F. Saborit.Maóunos cincuenta agentes, entre policías nacionales y guardias civiles, se incorporan como refuerzo para velar por la seguridad ciudadana en Menorca durante el verano, que en el caso de las zonas turísticas se prolonga oficialmente hasta el 30 de septiembre. El director de la Administración del Estado en la Isla, Javier Tejero, y el responsable de la Guardia Civil, el capitán Marcelino Rivas, informaron ayer del número de efectivos disponibles y de las labores de vigilancia durante la temporada alta, principalmente dirigidas a controlar el mayor movimiento de personas en puertos y aeropuertos, a la vigilancia de instalaciones estratégicas y a la prevención y persecución de delitos como los robos, aunque Menorca se encuentra por debajo del resto de Balears en las estadísticas de asaltos y delincuencia en general.
Un total de 40 agentes formados con su uniforme de gala recibieron ayer en el cuartel de la carretera de Sant Lluís la visita del director insular, quien saludó personalmente a los agentes y les agradeció su "compromiso y dedicación". La plantilla de la Guardia Civil en Menorca, con 141 plazas, está cubierta "prácticamente en su totalidad", según afirmó Rivas, quien añadió que con los jóvenes guardias que entran en prácticas incluso habrá un excedente.
El refuerzo de personal es de 158 policías nacionales en Balears, de los cuales 10 son destinados a la Comisaría de Ciutadella y 15 a la de Maó; en cuanto a la Guardia Civil, se refuerza con 177 agentes formados más 65 en prácticas en todas las Islas, y de ellos 14 se destinan al puesto fiscal de puerto y aeropuerto y entre 12 y 14 noveles a otras funciones de apoyo. La presencia femenina avanza poco a poco en el instituto armado y ayer se produjeron dos nuevas incorporaciones.
Tejero destacó el trabajo de las fuerzas de seguridad del Estado como apoyo en actuaciones contra incendios, en el control del desplazamiento de inmigrantes, "una cuestión que debe tenerse en cuenta en el plan de seguridad afirmó, porque el fenómeno de la inmigración se ha multiplicado por seis en los últimos seis años", en la vigilancia de las comunicaciones y garantía del suministro energético, y en las labores de apoyo a la cobertura y protección que dan los agentes a la Familia
Real durante su estancia en Mallorca y sus desplazamientos por el archipiélago.
Infraestructuras
En el capítulo de inversiones, el director insular destacó la próxima firma de un convenio con el Consell para la mejora de las instalaciones de la Guardia Civil en Maó. Tejero añadió que "se está trabajando para conseguir la cesión del terreno adyacente al cuartel, unos 5.000 metros cuadrados, para que pase a formar parte del patrimonio de la Guardia Civil". Dicha parcela, situada entre el edificio actual y la carretera del Aeroclub, deberá ser cedida por el Ministerio de Defensa al de Interior para su posterior traspaso.
El capitán Rivas recordó que otra de las mejoras esperadas por la Guardia Civil es la construcción de una rotonda que resuelva el problema del actual acceso al cuartel.