Raquel Marqués.CiutadellaDe los 25 colegios de Balears que implantarán el trilingüismo planteado por el Govern el próximo curso tan sólo dos son de Menorca. El CC La Salle (concertado) y el CP Tramuntana, ambos en Maó, serán por el momentos los únicos centros que se beneficiarán de un programa escolar en catalán, castellano y una lengua extranjera.
El delegado territorial de Educación, Manel Monerris, reconoce que la tardanza en la aprobación del decreto que salió adelante a finales de junio ha propiciado que padres y claustros de profesores no llegarán a una resolución para votar a favor o en contra de esta experiencia piloto prevista para el año académico 2006/2007. Aun así, el número de colegios de Menorca que han accedido al proyecto supone un 11 por ciento del total de las Islas, es decir, el mismo porcentaje que representa en general el alumnado de Menorca dentro del total matriculado en Balears.
La Conselleria de Educación y Cultura prevé fomentar con el decreto la competencia lingüística entre las lenguas extranjeras. Siempre, advierte Monerris, sin ir en detrimento del catalán, "como muchos han criticado". En este sentido, los centros menorquines que aún deseen sumarse al reto que el Ejecutivo dice enmarcar en la Europa multilingüe podrán hacerlo con la opción de una prórroga en septiembre como es el caso del CP Fornells, que según indica el responsable territorial, está interesado en el denominado oficialmente Decreto sobre Competencia Lingüística de Lenguas Extranjeras. El programa prevé entre un 20 y un 30 por ciento de la docencia en lengua extranjera, un 40 por ciento en catalán y otro tanto castellano, sea cual sea la materia a impartir.
El delegado territorial asegura que la Isla dispone de infraestructuras suficientes para llevar a cabo el trilingüismo puesto que tan sólo requiere el reciclaje de la plantilla docente. En este sentido avanza que una treintena de docentes de Balears se encuentran estos días en la Kent University realizando un curso de formación. El objetivo de la Conselleria pasa por facilitar a los profesores el aprendizaje pedagógico "en los países nativos de cada lengua". Respecto a las críticas recibidas por el plan del Ejecutivo, Monerris defiende que se trata de un reducido grupo de detractores puesto que "hay muchos padres y profesores interesados en el proyecto".
Manel Monerris hace hincapié en que en ningún caso "queremos ir en contra del catalán", si bien los padres del CC La Salle de Maó o del CP Tramuntana que no estén interesados en esta experiencia piloto deberán matricular a sus hijos en otros centros.