R.P.A..CiutadellaCon la proyección el pasado 10 de junio de uno de los títulos que más expectación han despertado este año, "El Código Da Vinci", los vecinos de Ciutadella disfrutaron de la última oportunidad para ir al cine en el municipio durante este verano, ya que la empresa que explota la programación cinematográfica de la sala de Calós, Salpon SL, decidió a principios de este mes suspender temporalmente la actividad.
La empresa siempre cierra dos semanas en junio con motivo de las fiestas de San Joan, pero este año al tratar de reanudar la actividad vieron que era imposible continuar en las condiciones existentes. Joan Salas, uno de los responsables de Salpon, señala que, ante la imposibilidad de encontrar una solución al problema del aire acondicionado "nos hemos visto obligados a tomar esta decisión, ya que no es justo cobrar al espectador cinco euros para disfrutar de una película a 40 grados durante una hora y media". El empresario añade que además de la temperatura, "las características del patio de butacas no ayudan a que el espectador esté cómodo".
Como medida provisional se estudió la posibilidad de instalar aparatos refrigeradores como los que se suelen utilizar en las carpas al aire libre, pero el elevado coste del alquiler hizo que la opción quedara descartada.
Durante el verano pasado los responsables del cine Calós se vieron obligados a abrir las puertas laterales del teatro por las altas temperaturas, una actuación que provocó quejas por parte de los espectadores, ya que el haz de luz que procedía del exterior dificultaba el visionado de la película.
Salas explica que se ha tratado de buscar, con la colaboración de Ayuntamiento, unos aparatos adecuados para el cine, "pero no nos garantizaban que pudieran estar instalados durante julio y agosto. Hemos reaccionado un poco tarde, pero teóricamente el 15 de septiembre, si las condiciones ya son las adecuadas en lo que se refiere a la temperatura, retomaremos la programación".
Convenio a tres bandas
El empresario espera que durante los meses de octubre y noviembre se acometan todas las remodelaciones que necesita el teatro, que además de la climatización y las butacas, afectarán también a la señalización y a la iluminación, ya que está previsto que a principios de septiembre se pueda firmar finalmente un convenio que vienen negociando desde hace algún tiempo el Ayuntamiento, la empresa exhibidora y los Salesianos. "El hecho de que la negociación esté siendo a tres bandas ha provocado que el proceso se haya alargado durante bastante tiempo, pero una vez transcurrido agosto parece que no habrá problema para llegar a una solución finalmente", concluye Salas