xavi oltra.GranadaTampoco pudo llegar la victoria en el segundo partido de pretemporada. Tal como afirmaron los dos técnicos al final del choque, los resultados ahora son lo de menos. Pero a nadie le amarga un dulce. Y si este dulce es el Caja San Fernando, mejor. Las sensaciones es con lo único que pudo quedarse al final el ViveMenorca, que realizó un segundo y tercer cuarto sensacional, y que tiró la renta de 13 puntos en el último, al quedarse sin gasolina en defensa en el tramo final.
Con un ambiente frío por la ausencia de público, pero no por la temperatura precisamente, el choque arrancó, con un ViveMenorca presionando toda la pista como en el día anterior y con Galarreta en el cinco titular, como sustituto de Stojic.
El Caja iniciaba las hostilidades con el americano Price de 1 y con el juego estático centrado en Alexander, su 5 interior. Sobre él giraba el ataque sevillano. El Caja, que ayer presentaba las bajas de Videnov, Ignersky y Longin (preeuropeo) y Femerling (Mundial), defendía media pista individual con actividad y creando problemas a los de Curro Segura.
El 5-5 a los cuatro minutos mostraba el poco rodaje de ambos equipos y la momentánea igualdad del choque. Moss, más entonado que ante Los Barrios, empezaba a enseñar su calidad. Pero en el duelo interior Moss-Alexander y Bueno-Clancy, los sevillanos superaban a sus pares en la pintura.
Un sobrio Nacho Rodríguez ponía desde el tiro libre el empate a 10 a falta de tres minutos para acabar el primer cuarto, mientras que el Caja, como es un clásico en los equipos de Manel Comas, insistía en el juego interior, con muchos bloqueos horizontales. En el Menorca, Alzamora sustituía a un inexistente Clancy y los malos tiros presidían el ataque menorquín. Por suerte, atrás el Menorca daba el tono.
Al igual que en Sierra Nevada, los clásicos Œcontactos´ y dureza de pretemporada estaban a la orden del día. Alexander fue el que sacó más provecho de todo, en un partido con un tanteo bajísimo, debido a los malos porcentajes, propios de los tiros forzados de pretemporada. Pese a esta dinámica, el cuarto acabó con un triplazo sobre la bocina de casi medio campo de Cazorla, con dos rivales encima de él (11-15 al final de la primera manga).
Notable segundo cuarto
En el segundo acto el Menorca estuvo mejor. Brown seguía llevando la batuta (sustituyó a Rodríguez al final del primer cuarto). Balmon abría la cuenta con un triple y daba la máxima diferencia a su equipo (12-18). Bazdaric al fin despertaba con la primera bandeja y por fin se veía el primer contraataque menorquín. El croata repetía con un rebote ofensivo y acercaba a su equipo al partido (18-20 a los cuatro minutos). Mientras, Carles Marco guiaba con acierto las operaciones en estático, indicadas por el Œsheriff´ desde el banquillo.
Moss era el mejor de un ViveMenorca concentrado atrás, pero con problemas para frenar las excelentes y ordenadas transiciones del Caja. Un triple en contraataque de Rodríguez impulsaba un parcial de 7-2 y ponía por delante a un crecido ViveMenorca (32-29), al borde del descanso. Correr sienta bien a este equipo. Y así se vio en la última acción, en la que el base malagueño le colocó un tapón legal a Marco y acabó en una bandeja sobre la bocina.
El parcial de 11-4 final se tradujo en un 36-31 en la media parte. Un buen bagaje para los menorquines, que presionaron como locos toda la primera parte.
En la reanudación el encuentro arrancó de la misma forma, con una bandeja de Nacho Rodríguez sólo en contraataque. Ello, sumado a un triple y dos tiros libres del letal Bazdaric supuso un 7-0 inicial prometedor (43-31). Era la máxima diferencia del partido. Un triple de Cilla daba oxígeno al Caja, pero mano de seda Bazdaric volvía a enfriar los ánimos sevillanos con otro triple marca de la casa.
ViveMenorca había salido como un ciclón. Stojic salía a cancha y el cinco de gala afrontaba con buen tono el tercer cuarto (43-34 a los cuatro minutos). Clancy ponía otra vez la máxima renta (54-42) con un mate de los suyos, que hacía temblar la canasta y la moral de Manel Comas y de sus pupilos. El tiempo muerto era inevitable. Menorca corría demasiado para un Caja noqueado, que tenía que empezar a tirar de Alexander, su jugador franquicia.
Los numerosos robos de balón en la presión, no habituales en ACB, se fueron sucediendo por parte del Menorca, gracias a su excelente defensa toda la cancha. El premio fue una nueva máxima renta al final del tercer cuarto, con un 63-50 ilusionante en el electrónico. Los intangibles de un entregado Stojic también ayudaron al baile del Menorca al Caja.
La última manga arrancó de la mejor forma posible, con básquet de Moss en contraataque. Comas dispuso dos bases en pista, Marco y Price, para intentar hacer reaccionar a su equipo y mejorar la intensidad. Un dos más uno del capi Llorens frenaba inicialmente la remontada andaluza.
Un 0-6 animó al Caja y Curro puso orden con un tiempo muerto. El parcial se convirtió en 2-9 (70-64) porque el Caja estaba apretando y mucho. El triunfo peligraba. Salió Nacho Rodríguez para dar tranquilidad en los minutos de la verdad, mientras Moss ponía los puntos. El 76-71 a falta de tres minutos daba miedo y Moss se iba por cinco faltas.
Rodríguez y Stojic perdonaron cuatro triples y Alexander se vino hacia arriba (80-79 a un minuto del final y 80-81 a 30´´). Con 82-84, a 2´´ del final, Stojic falló desde el tiro libre y el palmeo de Alzamora no entró. La victoria voló. Menorca pagó el bajar los brazos atrás en el último cuarto.