M.J.F..MaóMenorca participa desde el pasado mes de abril en un proyecto de cooperación con otras ocho islas de la Unión Europea que tienen un eje común: el peso de la actividad agraria en la economía y el compromiso de las administraciones con la preservación del territorio. Para conocer más de cerca la realidad menorquina y compartir experiencias, un equipo de la isla de Wight Gran Bretaña se ha desplazado estos días a Menorca a instancias del departamento de Economía del Consell, responsable del programa Leader + en el que se enmarca esta iniciativa.
"Buenas prácticas agrarias, custodia del territorio y conservación de la biodiversidad en Menorca", es el título del proyecto transnacional que tiene como objetivo crear una especie de "lobby de presión", en palabras del director insular de Economía, Sam Gomila, para poder influir en las políticas agrarias diseñadas por la Comisión Europea.
Antònia Allès, consellera de Economía y presidenta del grupo de acción local del Leader +, se refirió a la importancia de la constitución de este grupo de trabajo porque "la Unión Europea trabaja en el Plan de Desarrollo Rural" por lo que la creación de una estrategia común entre las ocho islas podría ser decisiva de cara a "obtener más recursos económicos".
Al acto de presentación del proyecto de cooperación, que tendrá una duración de 18 meses y un presupuesto de 22.440 euros, también asistió el presidente en Menorca del Grup Balear d´Ornitologia i Defensa de la Naturalesa (GOB), Sergi Marí, entidad que se encarga de gestionar el programa Leader + "Promoción de los acuerdos de prácticas agrarias sostenibles" para fomentar la custodia del territorio. Marí incidió en la relevancia de la agricultura para la protección de la biodiveridad, un principio compartido por las ocho islas que también disponen de figuras contractuales que permiten crear vínculos entre agricultores y organizaciones conservacionistas GOB o administraciones es el caso del Contrato Agrario de Reserva de la Biosfera (CARB) que "garantizan la economía y la protección del medio ambiente".
Graham Drucker, portavoz de la asociación "Wight Wildlive Trust" equivalente al GOB dentro del proyecto recalcó la importancia de aunar esfuerzos y "trabajar de abajo hacia arriba" para "hacer fuerza en las políticas comunes" porque, según denunció, "a nivel europeo las islas están algo olvidadas".
En el proyecto participan, a parte de Menorca y Wight, las islas de Texel Holanda, Chipre, Malta, Shetland Gran Bretaña, un conjunto de islas al oeste de Irlanda y el archipiélago al sud de Gotemburgo Suecia.