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Los efectivos trabajaron hasta las 3.30 de la madrugada, con ayuda de la lluvia
El cortocircuito en un coche fue la causa del incendio en Betacar

Visita. Juanjo Barber, Llorenç Brondo, Fernando Salord, Ignasi Camps y Joan Gorrías, ayer
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Joan Gorrías, jefe de los bomberos, dice que el último vehículo aparcado en el garaje fue el foco del fuego. La nave se cerró a las 20.30 horas y a las 21.31 se dio el aviso
Laura Bañón.CiutadellaEl cortocircuito en un coche estacionado en el interior del garaje de Betacar es la causa más probable del incendio que devastó en la noche del martes la nave industrial en el Polígono de Ciutadella. El jefe del Parque de Bomberos, Joan Gorrías, explica que "los indicios apuntan a que el foco se produjo en el último coche que entró en el edificio antes de las 20.30 horas, cuando se cerró la nave, y se descarta que fuera una avería de la instalación eléctrica general". El fuego se extendió rápidamente por el garaje y penetró en las otras dependencias de la nave: las oficinas, el taller, el tren de lavado de coches y se alimentó de un depósito que contenía más de 200 litros de combustible. Casi una hora después del inicio del fuego, un policía turístico fuera de servicio que circulaba hacia Cala Morell se percató del humo que salía de la nave y avisó a la centralita de la Policía Local. La llamada de teléfono entró a las 21.31 horas, según confirma el inspector jefe, Ignasi Camps. A las 21.45 horas todos los efectivos se encontraban desplazados en la zona. "Cuando llegamos el incendio se encontraba muy avanzado. El trabajo prioritario fue controlar las llamas y evitar la extensión al polígono. También evaluamos los riesgos para los bomberos en el caso de un fuego industrial", dice Gorrías. Una vez controlado en el exterior, los efectivos accedieron al interior con espuma a chorro. Dentro de la desgracia, ayudó que el fuego quedara estancado dentro de la nave. Una hora más tarde, a las 22.40 horas el incendio quedó controlado y a las 23.45 horas fue sofocado del todo, según informa el alcalde, Llorenç Brondo. No obstante, los bomberos de Ciutadella y de otras poblaciones de la Isla continuaron trabajando hasta las tres y media de la madrugada, con la ayuda inesperada de la lluvia. En las labores de extinción participaron 21 bomberos algunos como voluntarios por estar fuera de servicio, con el apoyo de la flota de vehículos al completo del parque de Ciutadella. Asimismo, se sumaron 28 agentes de la Policía Local y 4 voluntarios de Protección Civil. El Cuerpo Municipal se dedicó a acordonar la zona para facilitar el trabajo de los bomberos; a la evacuación de los vehículos estacionados en el exterior de Betacar y de la empresa vecina, Memosa; y a la coordinación de la llegada de las cubas de agua de las empresas privadas Taltavull, Moll y Valeriano Allés. Los camiones-depósito llegaron con celeridad y fueron abasteciendo de forma intermitente. Según Gorrías, se destinaron 24 toneladas de agua para dejar el incendio totalmente extinguido.
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