L.B..CiutadellaAyer, el día después del incendio, la zona del siniestro contó con la visita del alcalde de Ciutadella, Llorenç Brondo; acompañado por el jefe de zona de Betacar en Ciutadella, Fernando Salord; el jefe de la oficina, Juanjo Barber; y con la presencia del jefe del Parque de Bomberos, Joan Gorrías; el inspector jefe de la Policía Local, Ignasi Camps; y el ingeniero municipal Joan Moll.
La noche anterior había sido larga y de día el grupo pudo inspeccionar la magnitud del incendio. La nave ha quedado como un acordeón por las elevadas temperaturas del fuego más de 1.000 grados, con el techo hundido y con los 50 vehículos en situación de siniestro total. Los responsables de Betacar realizaron ayer el recuento de los coches y la lista de las matrículas que tendrán que ser dadas de baja. Los técnicos han recomendado la redacción de un proyecto para desmantelar la estructura de hierro de la nave y para poder evacuar los esqueletos de los coches del interior. El alcalde de Ciutadella, Llorenç Brondo, afirmaba ayer que "el Ayuntamiento colaborará en agilizar los trámites para que la empresa pueda volver a funcionar cuanto antes".
Betacar tenía en la nave de la calle Bijuters de POICI la central de servicios en la zona de Ciutadella. El edificio, de 1.500 metros cuadrados, disponía de garaje, taller mecánico, tren de lavado y oficinas. También dispone de un depósito soterrado con una capacidad de 20.000 litros de combustible y otro depósito exterior con capacidad para unos 2.000 litros. El jefe de zona de Betacar, Fernando Salord, asegura que los depósitos cumplen con las medidas de seguridad que marca la normativa.
El recinto, en temporada baja, acoge en el interior el hibernaje de entre 150 y 160 coches. "Si el incendio se hubiera producido en invierno hubiera sido más grave", comenta Salord.
La compañía de alquiler de coches dispone de una plantilla en temporada alta de entre 25 y 30 personas. "A pesar del incendio, la actividad empresarial continúa. El resto de oficinas de la Isla han absorbido los servicios y el personal será redistribuido para intentar que nadie se quede sin trabajo", comenta el jefe de zona.
La actividad en la central de Betacar en Ciutadella quedará paralizada, como mínimo, durante el invierno. "Intentaremos desmantelar la nave y reconstruirla. La intención es volver a funcionar en la próxima temporada turística", dice.
Fernando Salord, en una estimación inicial, calcula las pérdidas materiales en más de un millón de euros, a lo que hay que añadir la pérdida de negocio. "Tenemos seguro contratado, aunque ahora la labor es de los peritos que estimarán los daños y nos tendremos que leer la letra pequeña del contrato", añade. La empresa no presentará denuncia porque los indicios apuntan a que el incendio fue fortuito.