M. Vives.PalmaEl rector de la UIB, Avel·lí Blasco, criticó ayer con contundencia la "política universitaria dubitativa" y la "parálisis casi absoluta" del Gobierno central, al que responsabilizó de los "problemas en la política de profesorado" y del retraso en la implantación de los nuevos títulos de grado derivados del programa de Espacio Europeo de Enseñanzas Superiores (EEES).
Según Blasco, los cambios de directrices introducidos recientemente por el Ministerio de Educación obligarán a retrasar la puesta en marcha de estas nuevas titulaciones, que la UIB tenía previsto ejecutar en el curso 2007-08. En su discurso de apertura del año académico, el rector apeló a una mayor "capacidad de autonomía" de la institución que preside, y apostó por un sistema "más flexible y menos regulado". "La Universidad española necesita avanzar por un camino más definido y claro", puntualizó.
Colaboración
Por el contrario, Avel·lí Blasco subrayó la "colaboración fructífera" con el Govern, que, a su juicio, "ha sintonizado plenamente con las aspiraciones de la comunidad universitaria". Esta cooperación se reforzará en los próximos meses con la constitución de un grupo de trabajo para determinar los futuros estudios que ha de ofrecer la UIB dentro del espacio europeo.
Blasco tildó de "arriesgado" el paso de un modelo continental europeo al modelo
anglosajón, en el que cada universidad dotará a sus estudios de grado de la estructura que decida libremente. "Se ha hecho apresuradamente", consideró.
El rector hizo balance de su mandato, que culmina a finales de marzo, y agradeció a su antecesor, Llorenç Huguet, el legado de "una institución bien estructurada y cohesionada". "La UIB es una obra colectiva, que pertenece a toda la comunidad universitaria y, por lo tanto, corresponde a toda la comunidad sentirse partícipe de sus resultados", señaló.
Unos resultados que ensalzó en todas sus vertientes, desde la potenciación de la "conexión sociedad-Universidad", para que ésta sea "un referente académico, científico y cultural" al margen "de sectarismos", hasta la flexibilización de la oferta educativa para facilitar el acceso al mayor segmento de la población. Todo ello con la consigna del "servicio público", que reiteró en varios momentos de su intervención.
Blasco destacó los acuerdos de colaboración con empresas e instituciones, la política científica que ha posibilitado el acceso a recursos externos por
un valor superior a los 4,5 millones de euros en 2005 y el denominado "Documento de plantilla", para la promoción interna del personal laboral de la UIB y que marcará "un antes y un después en la política de recursos humanos" de la Universidad. Además recordó el desarrollo del plan plurianual de financiación, que supondrá inversiones por unos 30 millones de euros y que contempla, entre otros proyectos, las obras de ampliación de la sede de Menorca.
Por otra parte aplaudió el aumento "notable" de los recursos transferidos por la Comunidad Autónoma que, según expuso, "acerca la financiación de la UIB a las Śratio´ medias de las universidades españolas".
Empieza el curso
Unos 14.000 estudiantes se incorporan hoy a las aulas universitarias; a partir de ahora "se hará trabajar y participar mucho más a los alumnos", dado que esta estrategia forma parte de la nueva metodología educativa. El volumen de alumnado es similar al del curso pasado y destaca, en esta ocasión, la incorporación de siete másters que adquieren carácter oficial a nivel europeo y que se relacionan con las materias de antropología, física, química, biología, economía y turismo e informática y matemáticas.
Avel·lí Blasco advirtió que la oferta es "muy abundante" y que, con la puesta en marcha del EEES habrá que "hacer las cosas muy bien" para competir con otras ofertas de estudios y "atraer a estudiantes extranjeros y de otras comunidades que garanticen la continuidad de los estudios ofertados"."Nos jugamos mucho", advirtió el rector de la UIB con respecto a esta cuestión.