Oriol Riera.MaóMaó y Ciutadella han sido los primeros ayuntamientos en actualizar las sanciones administrativas que impone la Policía Local en relación a las infracciones relativas al tráfico. Esto significa que no respetar las normas de circulación en cualquiera de los dos municipios acarrea multas superiores a las impuestas hace unos meses. El resto de municipios sigue, de momento, aplicando unas ordenanzas anteriores al año 2002, pues las tarifas que se aplican aún están expresadas en las ordenanzas municipales, en algunos casos, en pesetas.
"Se trata de una adaptación que tenemos que hacer todos los ayuntamientos a la nueva Ley de Seguridad Vial impulsada por el Gobierno; no nos hemos inventado nada nuevo", manifestaba la concejala de Servicios Generales de Maó, Margarita Mercadal, para defenderse de las voces airadas en contra de esta subida de las multas. En Maó, las nuevas tarifas se aplican desde el pasado mes de agosto, tras ser aprobadas durante la sesión plenaria de junio.
Con ligeras diferencias, las tarifas que aplican los ayuntamientos de Maó y Ciutadella son prácticamente idénticas. Difieren sólo en cantidades que oscilan entre los 30 y los 50 euros. Por ejemplo, saltarse un semáforo en rojo en Ciutadella tiene un coste de 150 euros, mientras que en Maó es de 200; en cambio, estacionar en una zona debidamente señalada con un vado en Maó se multa con 120 euros y con 150 en Ciutadella. Antes de esta modificación, Maó ingresaba 96 y 18 euros respectivamente, lo que llega a suponer un aumento del 600 por ciento en el último de los casos. Estas mismas infracciones se sancionan con multas entre 40 y 120 euros en municipios como Alaior, Es Migjorn, Es Mercadal o Sant Lluís.
Carné por puntos
Otra de las novedades que ha acarreado esta adaptación de las ordenanzas municipales es la inclusión de la pérdida de puntos para cada una de las infracciones. Circular sin casco, aparte de suponer una multa de 150 euros (en Ciutadella) implica la pérdida de tres puntos o circular en sentido contrario, con una sanción de 400 euros en Maó supone restar seis puntos al carné de conducir. Este anexo ha sido valorado muy positivamente por la regidora Margarita Mercadal ya que "nos proporciona una mayor dosis de seguridad". Como ejemplo citó que un mismo infractor puede llegar a perder todo su crédito si es multado dos veces por exceso de velocidad en la Vía de Ronda.
Al ser, la retirada de puntos, una competencia exclusiva de la Dirección General de Tráfico, Mercadal explicó que el Ayuntamiento tiene un convenio de cooperación por el que notifica todas las sanciones impuestas por los agentes de la Policía Local. No obstante, ayer por la tarde no pudo precisar cuantos expedientes han sido ya tramitados ni cuantos créditos podrían haberse retirado.