Simón Gascón.MaóPerder nunca gusta. Pero los aficionados que ayer vieron a su equipo no pueden estar decepcionados. Todo fue cuestión de suerte. La que tuvo Mario Mora y Prior a su favor, y la misma que después le fue esquiva al equipo. El Eivissa demostró que es uno de los grandes de Tercera.
Al Sporting de Seligrat no le importó ceder un poco el dominio del balón, estrategia con la que los equipos menores que nadie se enfade, ayer era así: miren los números montan sus opciones.
En el minuto 13 el Eivissa ya llevaba tres saques de esquina, dos fueras de juego y un tiro envenenado de Xavi Gràcia que Martí Sintes el portero ayer desvió luciéndose.
Las opciones atacantes de los locales pasaban por la banda derecha, con un Palacios incisivo, intentando surtir de balones a Mario, acompañado arriba por Oliva. Atrás Prior hacía de central junto con Josemi y en los laterales, Johny y Dueñas. En el centro del campo bregaban junto con Palacios, Quique, Jordi y Arturo. Y todos trabajando de lo lindo.
Prior tuvo una falta de las suyas a pocos metros de la frontal en el 17, sin consecuencias. Las más peligrosas fueron visitantes: en el 23, un lanzamiento de Javi Fernández tras una excelente asistencia de Raúl Garrido que se le fue fuera.
A la media hora, Mario tuvo una clarísima. Aprovechó un despiste visitante y se plantó ante Gaspar. La puso en el palo corto y se le fue. Si la hubiera cruzado era gol.
Con todo, el dominio era visitante. Martí Sintes salvó un gol cantado en el 35, en un tiro de Peña.
Y de nuevo Mora. ¡Qué crack! A cuatro minutos del descanso aprovechó otro despiste defensivo rojillo muy similar a la primera ¡cómo saltó Elcacho, con razón!, se cambió el balón de pie y la clavó: 1-0.
La apuesta salía bien. Antes del descanso el Eivissa tuvo un par de oportunidades, pero no entraron.
La segunda empezó con una presión excelente de los de Seligrat, y en el minuto 5 Oliva picó con vista una falta pero el portero reaccionó rápido. Pero esa presión duró poco. El Eivissa empezó a apretar y el Sporting, instintivamente se tiró atrás. El eje de la defensa empezó a sufrir demasiado.
Poco después, Josemi vio la primera tarjeta del partido, tras una dura entrada a Raúl Garrido. El colegiado fue benévolo: podía ser roja.
Totalmente cerrado atrás, el Sporting defendía su ventaja y casi no tiraba contras... cuando todavía quedaba media hora de partido. La apuesta era cada vez más arriesgada, pero funcionaba.
Y en ésas estábamos cuando marcó el Eivissa. Vicent conectó un potentísimo tiro a media altura que hizo inútil la estirada de Martí. A nadie le debió sorprender que marcara el equipo de Elcacho.
Y llegó un milagro. Una falta delante del banquillo local. La cogió Prior, en el minuto 32. Tiró un Œcacao´, con toda la suerte, porque Gaspar se la comió. Cuarenta y pico de metros. Un golazo: Seligrat saltaba como un crío.
Pero la alegría duró poco. Tres minutos después, una falta en la frontal la colocó Xavi Gràcia. Era el 2-2. Pero hubo más. En el descuento, Martí despejó, dejó el balón suelto y Rial clavó una vaselina: 2-3.