Bep Joan Casasnovas.CiutadellaEl At.Ciutadella cedió ayer dos puntos en su feudo ante un buen Binissalem que pudo sentenciar al inicio del partido con varias ocasiones claras
El cuadro mallorquín salió desde un principio muy decidido. La iniciativa del ataque la llevó más y mejor el conjunto visitante. A los dos minutos los azulados ya habían creado la primera acción de peligro en el marco que defendió el meta Jesús Sastre, siendo David Fernández quien sacó el balón sobre la misma línea de gol tras un testarazo de Contreras.
Los bermellones aguantaron la embestida visitante con dificultades y los de Binissalem no cesaron de manejar el balón de forma rápida para sorprender a la media y defensa locales. La insistencia del Binissalem supuso más peligro. En el minuto 18 Joan Cabot mandaría su remate a la madera y un minuto después una escapada del mismo Cabot para plantarse sólo ante Jesús, pero el joven meta ciutadellenc evitaria el tanto. La tímida réplica bermellona vendría de un centro raso de David Fernández, que no tocó nadie y que sorprendió incluso al meta visitante para que el cuero, sin mucha fuerza, lo repeliera la base del poste.
La claridad del juego era para el conjunto de Mallorca y Cabot protagonizó otra clara ocasión para su equipo. Recibió un pase perfecto para plantarse de nuevo ante Jesús, pero éste, en otra gran interveción, evitó el tanto. El rebote de la acción cayó a los pies de Reyes para disparar al poste.
Lo estaba pasando mal el cuadro de Dani Mori que apenas llegó a portería contraria. No se hundió pese a las ocasiones marradas el Binissalem y en el minuto 35 de nuevo Jesús desvió un disparo cruzado de Reynés.
Más de media hora de acoso del Binissalem y un At. Ciutadella muy desaparecido.
Pero cuando el partido dibujaba más méritos para el Binissalem llegó una acción de ataque de los locales en la que peleó bien el balón David Fernández. El cuero cayó en los pies de Marcos quien cedió a la derecha para Joan Alzina que cruzó muy bien su disparo para batir a Roberto. Fue el 1-0 para el At. Ciutadella que vio durante 40 minutos como el Binissalem lo avasallaba constantemente y en una de sus pocas llegadas a la meta visitante, rentabilizaba su eficacia para abrir el marcador y ponerse el partido a su favor.
Tras el descanso el Atlètic aprendió bien la lección de acoso del Binissalem y su salida fue mucho más enérgica y decidida para que Alzina creara una acción de peligro al primer minuto de la reanudación.A eso y a la mejor disposición bermellona en cuanto al partido, el Binissalem no se hundió y volvió a cargar contra el portal de Jesús. Una falta a su favor en el minuto 57 la ejecutaría Reynés de forma rasa, el balón no fue despejado por nadie y sorprendió a Jesús para ver cómo el cuero se ubicaba en el fondo de las mallas por el ángulo derecho del meta bermellón.
El partido caminó entre la lucha y las alternativas en cada bando y el empate estuvo en el marcador y en las acciones del campo. El colegiado tomó algunas decisiones que fueron crispando a jugadores y público. Eso provocó la segunda amarilla para Ígor. Ya en el tramo final, Cabot se iba solo a portería y Nando le zancadilleó para ver la tarjeta roja directa.