Xavi Oltra.MaóMal Estudiantes el que visita mañana Bintaufa. Al menos eso es lo que dicen los números y lo que reflejan la sensaciones que ha transmitido el cuadro colegial en el último mes, un mes caótico para los intereses del grupo de Mariano de Pablos.
El conjunto madrileño ha perdido sus cinco últimos encuentros dos de la FIBA Cup y tres de la ACB y por una media de 22 puntos. Terrible. Su racha es pésima y parece un equipo tocado y hundido, tras haberlo pasado fatal en la primera parte de la temporada con Pedro Martínez al mando y tras haber resurgido espectacularmente con el cambio de técnico, que supuso 13 victorias seguidas.
Ahora, el agónico cuadro estudiantil, se juega en sus tres últimos partidos (tiene uno aplazado, este domingo en Granada) sus complicadas opciones de jugar el play-off´. Para luchar por el título tendrá que ganar casi con toda seguridad los tres encuentros, el primero de ellos mañana en Maó ante un ViveMenorca crecido, enrachado, y que también se juega mucho, nada más y nada menos que varias de sus opciones de permanencia.
El equipo dirigido por Ricard Casas se entrenó ayer en doble sesión sin contratiempos y hoy a las seis de la tarde realizará su última sesión en pista.
Por su parte, Estudiantes, que aterriza hoy al mediodía, se ejercitará después de los de Casas, sabiendo que en sus cuentas, perder significa esperar que el Pamesa pierda sus dos últimos partidos o ganar ante Unicaja de 40 puntos tiene perdido el average´. Todo ello, suponiendo que gane sus dos últimos encuentros. Demasiado complicado.
De Pablos, crítico con su equipo
Es por ello que el Menorca recibirá supuestamente a un Estu enrabietado, herido y con ganas de acabar la temporada con buen sabor de boca. Mariano de Pablos, que fue muy crítico hace una semana con su equipo tras perder claramente en Valencia, llega con todos sus efectivos. El colegial afirmó que ante Pamesa "se había visto un equipo que quería luchar por el play-off´ y otro que no, y que parece que no sabía lo que estaba en juego", en referencia a la apatía de sus hombres. El discurso recuerda a declaraciones anteriores de hace meses del técnico defenestrado, Pedro Martínez.
El efecto De Pablos, que conllevó nada más y nada menos que 13 triunfos consecutivos, parece haberse diluido con la presencia del equipo en la final four´ de la FIBA Cup, que dejó al conjunto madrileño seriamente tocado tras las dos derrotas en Girona ante el cuadro local y ante el Bolonia, en el partido por el tercer y cuarto puesto.
Para el ViveMenorca, las cuentas están más que claras en las mentes de los jugadores: ganar los dos y salvarse. Perder mañana es jugárselo todo en Murcia a una carta, y lo peor, a tener que ganar de seis puntos o más, algo complicado en una cita de tanta carga emocional y máxima presión.