El Banco de Alimentos, gestionado por los Servicio Sociales del Ayuntamiento de Maó, en colaboración con Cáritas y las voluntarias vivencianas de Sant Vicente de Paul, atiende con periodicidad semanal a 67 familias que reciben una bolsa con distinto género, en su mayoría alimentos de primera necesidad.
En este sentido, fuentes del Consistorio han subrayado este jueves que en caso de persistir la carencia de reservas de alimentos básicos, el Banco de Alimentos deberá plantearse la conveniencia de ampliar la regularidad de atención a las familias necesitadas.
Actualmente, los responsables de esta entidad están realizando gestiones con empresas vinculadas al sector de la alimentación con el ánimo de disponer de existencias suficientes para la demanda social.
En este sentido, han apuntado que se necesitan especialmente alimentos de primera necesidad, tales como arroz, legumbres, aceite o leche.
De momento, el Banco de Alimentos se nutre de las aportaciones que realizan grandes superficies comerciales como Binipreu, Eroski o Grosmercat, de iniciativas solidarias que organizan algunos establecimientos, como la llevada a cabo el año pasado por el Salón Josep, y de entregas particulares.
También conviene que se sepa que hay mucho aprovechado. Gente que trabaja en negro, que no tiene ingresos reconocidos pero ingresa mucho mas que un pobre parado español sin ingresos... Una cosa es ser solidario y otra ser tonto y regalar a quién se lo puede pagar de sobra. tendría que haber mucho mas control sobre estos "pobres inmigrantes".
pues és una lástima .. por el contrario esta situación yá se veia venir ... no?