Menorca cuenta ya con dos sillas de ruedas adaptadas para que personas con discapacidad y movilidad reducida puedan practicar senderismo sin problemas. Se trata de las denominadas “jöelettes”, que disponen de una sola rueda, un sillón, elementos de seguridad y dos brazos hacia delante y hacia atrás. La asociación sin ánimo de lucro Montaña para Todos impartió el pasado sábado en la Isla un curso de formación a 19 personas que, a día de hoy, ya cuentan con un diploma que les acredita como pilotos o conductores de las “joëlettes”. El presidente de la entidad canaria, Antonio Rodríguez, acompañado por dos monitores instruyeron a los participantes sobre las técnicas relacionadas con el montaje y el manejo de las sillas de ruedas que, tal y como indicaron, se adaptan a todos los tipos de terreno.
Niveles
De momento, los “pilotos” menorquines se han formado en el primer nivel, que incluye las técnicas básicas de mantenimiento y la conducción de las “joëlettes” por caminos sin dificultad. El equipo de Rodríguez visitará de nuevo la Isla en un par de semanas con el objetivo de ofrecer el curso de segundo nivel, que permiten adquirir las técnicas más refinadas en la conducción de las sillas por caminos con dificultades variadas.
Las dos “joëlettes” de la Isla permanecerán por el momento en el centro de interpretación del Parc de s’Albufera des Grau y estarán a disposición de todos aquellos que deseen practicar senderismo adaptado, siempre acompañados por un conductor formado. “Estas sillas están dirigidas a todas aquellas personas que tengan dificultades para desplazarse, desde un tetraplégico a una persona mayor con alguna cardiopatía”, indicó Rodríguez.
Durante su estancia en Menorca, el presidente de la asociación canaria también se entrevistó con diversos responsables del Consell, quienes le transmitieron su intención de que se puedan incorporar más sillas de ruedas adaptadas en caso de gran demanda.
Estaria bé que la notícia posés que les cadires les ha pagades la Caixa.
En qualsevol cas, esperem que aquesta iniciativa sigui positiva i que els voluntaris sempre hi col·laborin, ja que aquestes cadires necessiten dues persones amb molt bon estat de forma per poder realitzar el transport. No sé si hagués estat millor comprar algun tipus de vehicle elèctric...
En Tenerife llevamos tiempo disfrutando de la joëlette. Es bueno saber que, en este mundo cada vez más loco, sigue habiendo buenas personas interesadas en los demás.
¡¡¡Ánimo, chicos!!!