Los siete líderes, reunidos en Quebec | HANDOUT

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La 44 Cumbre del G7 terminó este sábado en la localidad canadiense de La Malbaie con un «acuerdo en estar en desacuerdo» entre Estados Unidos y sus socios pero que al menos permitió, tras arduas negociaciones hasta el último minuto, consensuar una declaración conjunta.

Antes de que el viernes empezase la reunión en La Malbaie, situada unos 140 kilómetros al noreste de Quebec, pocos consideraban que la 44 Cumbre del G7 terminaría con un comunicado final consensuado por los siete socios como ha sido la tradición desde hace años.

Las diferencias de Europa, Canadá y Japón con Estados Unidos en lo referente al comercio internacional, el cambio climático y el acuerdo nuclear con Irán, parecían insalvables, especialmente por la retórica desplegada por los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y Francia, Emmanuel Macron, en Twitter.

Por eso, cuando el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, el anfitrión de la reunión, compareció este sábado ante la prensa internacional y declaró que «tenemos un comunicado final firmado por todos», la delegación canadiense irrumpió en aplausos.

El gozo canadiense duró poco. En una decisión inusitada, Trump renegó del acuerdo mientras volaba de Canadá hacia Singapur y dijo en Twitter que había dado órdenes a sus representantes «para no respaldar el comunicado» tras escuchar la rueda de prensa de Trudeau.

El presidente estadounidense también insultó a Trudeau, al que acusó de ser «sumiso», «deshonesto» y «débil» en la cumbre.

Sin embargo no está claro si la orden de retirada de Trump tiene consecuencias prácticas ya que el comunicado ya está firmado y EE.UU. no se había comprometido a realizar aportaciones financieras a los puntos aprobados en el texto.

En su conferencia de prensa final, Trudeau también dejó claro que la cumbre terminó sin acuerdo en los temas más espinosos, que nadie consiguió que Trump cambiara de opinión con respecto a comercio o cambio climático y que el mayor logro de la reunión fue que las discusiones fueron «francas y abiertas».

La incapacidad de convencer a Trump sobre la imposición de aranceles aduaneros a sus socios y principales aliados también quedó clara este sábado cuando el presidente estadounidense ofreció una rueda de prensa minutos antes de abandonar de forma prematura la cumbre.

Un desafiante Trump amenazó a sus socios, y el resto de países del mundo, al afirmar que Estados Unidos dejará de comerciar con aquellos países que impongan aranceles a los productos estadounidenses.

Trump repitió su discurso que el resto de países se ha aprovechado desde hace décadas de Estados Unidos, que el comercio internacional es «injusto» para los estadounidenses y que «somos como la hucha que todos están robando», por lo que va a poner fin a esa situación.

El presidente estadounidense añadió que hará «lo que sea necesario» para que el comercio internacional sea justo con Estados Unidos.

En su comunicado final, el G7 se comprometió a «modernizar» la Organización Mundial del Comercio (OMC) para hacerla «más justa lo antes posible» y expresó su voluntad de reducir barreras comerciales, tanto arancelarias como no arancelarias, y subsidios.

El comunicado conjunto también condena a Rusia por el ataque químico en la localidad británica de Salisbury y la anexión de Crimea a la vez que el G7 se mostró listo a «tomar más medidas restrictivas» contra Moscú para «aumentar los costes» sobre el país.

«Exigimos a Rusia que cese su comportamiento desestabilizador, el debilitamiento de los sistemas democráticos y su apoyo al régimen sirio», añadió el comunicado.

En este sentido, Trump insistió este sábado en que el G7 debería aceptar de nuevo a Rusia en su seno a pesar de que la propuesta fue rechazada por los otros seis socios en las discusiones mantenidas durante la cumbre.

En materia comercial, el G7 también solicitó el inicio este año de negociaciones sobre normas internacionales contra «subsidios industriales» que distorsionan el mercado y «acciones que distorsionan el comercio» por parte de empresas estatales.

Y el G7 también se comprometió en el comunicado final a tomar acciones contra «elementos extranjeros que quieren socavar nuestras sociedades democráticas e instituciones, nuestros procesos electorales, nuestra soberanía y nuestra seguridad».

El comunicado expresó la «profunda preocupación por la falta de respeto de los derechos humanos y los básicos principios democráticos en Venezuela así como la descontrolada crisis económica y sus repercusiones humanitarias».

En el capítulo de discrepancias estuvieron el cambio climático y el uso de combustibles fósiles.

Estados Unidos no firmó junto con sus socios la declaración que recomienda «con contundencia» la implementación del Acuerdo de París ni la promoción de la lucha contra el cambio climático a través de la colaboración.

Por su parte, EE.UU. fue el único país que suscribió un punto en el comunicado final para fortalecer «la seguridad energética global» a través del uso de «todas las fuentes de energía».