Celebración en los alrededores de Kensington Palace coincidiendo con el día en que Diana de Gales hubiera cumplido 60 años.

TW
0

Unos 6,02 millones de comunitarios solicitaron el permiso para residir en el Reino Unido tras el Brexit al término del plazo para hacerlo el 30 de junio, de los cuales 5,45 millones ya han recibido su estatus de asentado (más de 5 años en el país) o preasentado (llegaron antes del 31 de diciembre de 2020).

Así lo indican los datos difundidos por el ministerio británico de Interior en un comunicado, que agrega que aún tiene pendientes de procesar 570.000 de las solicitudes recibidas, debido a que entraron más de 400.000 solo en junio, al acercarse la fecha límite.

Aunque ha vencido el plazo, los ciudadanos de la Unión Europea (UE), el Área Económica Europea (la UE más Islandia, Liechtenstein y Noruega) y Suiza que aún no hayan hecho los trámites pueden hacerlos con retraso si tienen motivos justificados.

De las solicitudes presentadas, 5,3 millones se hicieron en la región de Inglaterra (la más poblada del Reino Unido), 291.200 en Escocia, 98.600 en Gales y 98.400 en Irlanda del Norte.

En su nota, el ministerio subraya que todos los solicitantes tienen sus derechos de residencia garantizados hasta que reciban su estatus, lo que suele ser en unos cinco días, salvo casos complejos, de los que hay algunos miles pendientes incluso desde hace un año (en buena parte por cuestiones judiciales).

El Gobierno asegura que adoptará un enfoque «pragmático» y tenderá a favorecer la regulación de todos aquellos ciudadanos comunitarios que lo pidan aunque sea fuera de plazo, pero anima a hacerlo cuanto antes sobre todo a aquellos que reciben prestaciones sociales.

De forma indefinida, cuando las autoridades se topen con alguien que no está regularizado, le concederán 28 días para que haga los trámites y le indicarán dónde obtener ayuda para hacerlos, puntualiza el comunicado.

Interior confirmó que no expedirá ningún documento físico que demuestre el estatus migratorio de los ciudadanos de la UE, algo que piden los grupos que los representan, al considerarlo más práctico y menos discriminatorio que el actual sistema de certificado digital, solo accesible por internet.

De hecho, adelanta que todos sus visados serán digitales en el futuro.

El Gobierno explica también que los comunitarios asentados o preasentados no tendrán problemas para entrar y salir del Reino Unido, ya que los agentes de aduanas pueden comprobar automáticamente su estatus al procesar su documento de identidad (que, eso sí, debe estar actualizado en el certificado digital).

Ante la preocupación de las asociaciones pro-comunitarias de que caseros o empresas puedan discriminar contra ciudadanos de la UE, el ministerio subraya que sería «ilegal» hacerlo y dice que cuentan con directrices claras sobre el certificado digital.

Interior apunta que su Programa de Asentamiento, iniciado en marzo de 2019, ha estado abierto durante más tiempo que iniciativas similares para regular a los ciudadanos británicos en al menos diez países europeos, entre los que cita Austria, Bélgica, Francia, Eslovenia o Suecia.

La ministra del Interior, Priti Patel, se congratuló de que más de seis millones de personas hayan hecho una solicitud a través del «enormemente exitoso» programa británico y apuntó que hay un equipo de 1.500 personas procesando esas peticiones.

«Las salvaguardas que hemos introducido para proteger a quienes todavía no han hecho los trámites, pero que pueden tener derecho, significan que todo el mundo recibirá el estatus que se merece», añadió.