Se ha criticado mucho el caso omiso hecho al Congreso cuando este exigió ya en primavera empezar a sacar urgentemente a los intérpretes de Kabul. | Efe

TW
0

La ministra de Defensa de Países Bajos, la democristiana Ank Bijleveld, anunció este viernes su dimisión en respuesta a las críticas por su permanencia en el cargo tras ser objeto de una moción de reprobación que llevó a su colega de Exteriores, Sigrid Kaag, a dimitir por la gestión de las evacuación de Afganistán.

Tras la marcha de la progresista Kaag, Bijleveld es la segunda ministra que deja el cargo por las críticas a los retrasos en el inicio de las evacuaciones de los interpretes y el personal afgano que había trabajado para alguna misión neerlandesa, puesto que el Parlamento había instado incluso ya desde el año pasado a sacarlos de Kabul por temores al avance talibán.

«No voy a ocultar que me han sorprendido las consecuencias del debate parlamentario. Quería seguir con la tarea que tengo, por los hombres y mujeres en primera línea y los interpretes que todavía están en Afganistán, pero mi permanencia está sujeta a debate, por lo que ya no puedo hacer mi trabajo de forma correcta», explicó Bijleveld.

Antes incluso de que una mayoría parlamentaria respaldara la moción de reprobación a las dos ministras, la democristiana anunció que permanecería en su puesto fuera cual fuera el resultado de la votación, porque su «prioridad es poner a salvo a los intérpretes que todavía están atrapados en Afganistán» y cuya cifra ronda la veintena.

Pero cuando se votó la moción -a diferencia de la de censura, la de reprobación no suele conllevar necesariamente la renuncia del político en concreto- y la ministra permaneció al frente de su cartera, su partido (CDA) mostró su desconcierto por la decisión, que chocaba con la renuncia inmediata de Kaag.

Cuando el liberal Mark Rutte fue objeto de una moción de reprobación el pasado abril, apoyada por toda la Cámara a excepción del grupo liberal y que desaprobaba su intento de interferir en una fase prematura de las negociaciones del futuro gobierno, Kaag dijo entonces que, si ella fuera Rutte, «renunciaría» sin dudarlo, promesa que tuvo que cumplir al verse en la misma situación.

Un total de 72 diputados votaron en contra de la moción de reprobación a las dos ministras ayer: todos los miembros del partido liberal VVD, Llamada Democristiana (CDA), y los compañeros de partido de Kaag, del progresista D66.

Sin embargo, la moción recibió el respaldo de 78 diputados -toda la oposición, además de Unión Cristiana, partidos de la actual coalición en funciones-, lo que desaprobaba la gestión de las evacuaciones de Afganistán, en especial, el caso omiso hecho al Congreso cuando este exigió ya en primavera empezar a sacar urgentemente a los intérpretes de Kabul.