La resistencia de los ucranianos está siendo enorme. | ROMAN PILIPEY

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha puesto fecha al fin de la guerra en Ucrania. En concreto, ha avanzado este jueves que los combates pueden durar entre diez y cuatro semanas más, pero ha advertido que pueden derivar en una «guerra de guerrillas». La titular de Defensa del Gobierno de España, ha precisado que esto se debe a la resistencia que están presentando los ucranianos, algo con lo que no contaba el presidente de Rusia, Vladimir Putin, que preveía hacerse con el país en 48 horas. Sin, este jueves se cumplen dos semanas del conflicto armado y, hasta el momento, todas las negociaciones han fracasado.

La duración de la guerra tiene una incidencia directa en la pérdida de vidas humanos y en el sufrimiento de los que logran sobrevivir. ACNUR ha cifrado en 2,3 millones el número de refugiados, una cifra que no para de crecer. Aunque todas las posibilidades están abiertas, los escenarios más viables son que Rusia consiga su objetivo de convertir a Ucrania en un satélite, un acuerdo de paz, fruto de la negociación similar al de Finlandia en 1944, que el acuerdo de paz se limitase al futuro de Crimea y Dombás, un ataque nuclear o la III Guerra Mundial.

El tiempo durante el que se prolonguen los combates también es determinante en el impacto que tendrá en el economía mundial. De este modo, el precio de la energía se encuentra disparado, tanto de los combustibles como del gas y la electricidad. Además, los productos de alimentación se están encareciendo, ya que muchos de ellos proceden de Ucrania de forma directa o indirecta, considerada el granero de Europa. El Gobierno de Pedro Sánchez ha reconocido que el conflicto bélico tendrá repercusión en la economía de los españoles, que en el caso de las Islas puede verse agravada por el factor de la insularidad.