Chechen leader Kadyrov says he travelled to Ukraine https://t.co/rt1e04JsJF https://t.co/zKxDCQx69E | Twitter: @Reuters

Ramzán Ajmátovich Kadyrov, señor de la guerra de Chechenia y principal aliado en el Cáucaso del presidente ruso Vladímir Putin, se encuentra en Ucrania, a pocos kilómetros de la capital, Kiev, en el transcurso de las operaciones militares que han sucedido a la invasión rusa. Así lo apuntan distintas fuentes tanto rusas como ucranianas. Sin embargo, la agencia internacional de noticias Reuters no ha podido confirmar este extremo, justo cuando las operaciones rusas entorno al principal enclave de resistencia incrementan su intensidad.

En esas operaciones por ganar terreno y acercarse paulatinamente al centro de Kiev están jugando un papel destacado las milicias chechenas fieles a Kadyrov. El propio presidente checheno se habría desplazado este pasado domingo para encontrarse con sus combatientes. De hecho el canal de televisión checheno Grozny publicó un video en su canal de Telegram que mostraba a Kadyrov en una habitación oscura discutiendo con las tropas chechenas una operación militar que, según dijeron, tuvo lugar a 7 kilómetros de la capital ucraniana.

La publicación no aclara el punto exacto ni el momento en el cuál se habría llevado a cabo el encuentro, que trata de transmitir la idea que el líder checheno se encuentra totalmente comprometido con la invasión rusa de Ucrania. Más tarde, él mismo se burló de otra publicación que ponía en duda si realmente había viajado a la región. Kadyrov, quien a menudo se ha descrito a sí mismo como el «soldado raso» de Putin, ha publicado videos de tropas chechenas fuertemente armadas en la región de Kiev como parte de la fuerza de invasión de Rusia.

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Las tropas rusas han logrado en las últimas horas establecer un cordón casi total alrededor de la capital ucraniana. Cuando el cerco se complete, el bloqueo de Kiev será un hecho y las posibilidades de resistir el azote de la avanzadilla rusa se reducirán considerablemente. En esta toma de Kiev los milicianos chechenos juegan un papel central. En puntos del norte y noreste la línea de contacto entre ambos bandos se encuentra a menos de diez kilómetros del centro histórico de Kiev; en otros puntos esta distancia se agranda hasta apenas los quince. En todo caso, fuentes sobre el terreno indican que la inteligencia ucraniana sigue los pasos de Kadyrov atentamente, conscientes de que su baja daría un verdadero golpe de efecto a la contienda.

Kadyrov acumula a sus espaldas numerosas denuncias de parte de Estados Unidos y la Unión Europea de abusos de derechos, algo que él niega. En todo caso, la violencia rodea su figura y hasta el momento de proclamarse presidente habría sufrido varios atentados de facciones rivales, alguno de los cuales lo dejaron gravemente herido. Desde su ascenso al poder no se han comunicado nuevos intentos de acabar con su vida, aunque siempre se desplaza acompañado de un enorme séquito de vehículos blindados. Últimamente Chechenia ha emprendido una campaña de persecución contra los colectivos LGTBI que le ha valido críticas por parte de numerosos sectores de la comunidad internacional. Moscú libró dos guerras con los separatistas en Chechenia, región musulmana al sur de Rusia y próxima a Georgia, después de la desintegración de la Unión Soviética en 1991, una de las cuales acabó con la capital totalmente destruida por meses de asedio y bombardeos.

Tras pacificar la zona el Kremlin ha invertido enormes sumas de dinero en la región, que por si fuera poco es rica en recursos naturales, y le ha otorgado a Kadyrov una gran autonomía. En este sentido, Kadyrov ha afirmado en repetidas ocasiones que comparte plenamente el objetivo de Putin de «desnazificar» Ucrania.