Marina Ovsyannikova, la periodista de la televisión de Rusia que se manifestó contra la guerra en Ucrania, ha reaparecido este martes en un tribunal de Moscú después de que se hubiese denunciado su desaparición en las últimas horas. La periodista sale en una imagen difundida en redes sociales con el abogado de derechos humanos Anton Gashinsky y está siendo juzgada por el artículo 20.2 del Código de Infracciones Administrativas ruso, relativo a la organización de protestas no autorizadas y que podría suponer multas de unos cientos de euros o de entre una y dos semanas de privación de libertad, según avanza el periódico El País.

A la espera del desarrollo del juicio, por el momento se desconoce si como ya sucede en Rusia, Ovsyannikova se enfrentaría a una sanción administrativa y será juzgada por la nueva ley contra el descrédito de las fuerzas armadas que se aprobó este mes de marzo. Estas dos normas ya se aplican juntas en Rusia y suponen multas de entre 30.000 y 50.000 rublos (entre 248 y 413 euros). En caso de volver a manifestarse en contra de la guerra podría enfrentarse a una pena de hasta 15 años de prisión.

Noticias relacionadas

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado que ofrecerá asilo a la periodista rusa Marina Ovsiannikova, detenida tras exhibir en antena una pancarta crítica con la agresión a Ucrania y que puede enfrentarse a una condena de cárcel. Macron ha asegurado la puesta en marcha de contactos diplomáticos para dotar de algún tipo de «protección» a Ovsiannikova, poco después de que el Kremlin describiese como «vandalismo» la protesta que llevo a cabo la periodista ante las cámaras del Canal 1. El mandatario galo, que ha visitado un centro de acogida de refugiados ucranianos en La Pommeraye, ha explicado ante los medios que tiene previsto tratar este tema en próximos contactos con el presidente ruso, Vladimir Putin.

En las redes sociales circuló también un vídeo de la periodista llamando «agresión» de Rusia las operaciones bélicas actuales contra Ucrania y responsabilizando directamente al presidente Vladímir Putin. Tras decir que le daba «mucha vergüenza» trabajar para el Canal 1 porque decía mentiras, acusó a la televisión de «zombificar a la gente rusa», y llamó a salir a las calles. El portavoz de la Comisión Europea dijo, durante la rueda de prensa diaria de la institución, que «los aparatos del Estado (ruso) continúan su presión contra la oposición doméstica, negando sus derechos básicos, tales como la libertad de opinión y de expresión».