Columna de humo sobre las instalaciones de Azovstal en el puerto de Mariúpol. Este es el último reducto de resistencia a la ocupación rusa de la ciudad portuaria. | Reuters

Mientras Rusia libra las horas decisivas por el control total de las regiones ucranianas rebeldes del este, al menos 1.000 civiles se esconden en los refugios subterráneos bajo la enorme planta siderúrgica Azovstal en el puerto de Mariúpol, al sureste de Ucrania. De hecho en las últimas horas el líder del grupo paramilitar ucraniano Batallón Azov, el comandante Denis Prokopenko, ha pedido a la comunidad internacional un corredor humanitario para poder sacar a la población civil con vida.

«En este momento hay cientos de civiles en la planta de Azovstal. Entre ellos hay muchos niños de diferentes edades, mujeres, ancianos, familias de defensores de Mariúpol, que se esconden en sótanos y refugios antiaéreos» ha dicho en su perfil de Telegram, tal y como ha informado la agencia de noticias Ukrinform. «Por eso hago un llamamiento a los políticos de todo el mundo civilizado: organicen un corredor. Brinden garantías de seguridad para evacuar de inmediato a los civiles, los heridos y los cuerpos de los soldados muertos, que deben ser enterrados con honores», ha agregado.

Según Prokopenko, las fuerzas rusas están bombardeando la planta «de forma deliberada» con bombas antibúnker de aviación, así como con misiles y «toda la artillería posible», incluso desde barcos, según ha recogido la emisora ucraniana Hromadske. Además, anteriormente el Ayuntamiento de Mariúpol ha informado en su cuenta oficial de Facebook de que las tropas rusas están atacando la planta con bombas pesadas y que habría al menos 1.000 civiles dentro de los refugios subterráneos de la planta metalúrgica, en su mayoría mujeres con niños y ancianos. Los ataques aéreos se han concentrado en los últimos días en el puerto y en los altos hornos de Azovstal, donde los combatientes ucranianos que quedan en la ciudad se han refugiado en su interior, ante el empuje de las milicias chechenas, que refuerzan la acción de las tropas prorrusas y rusas, tras la reorganización de la ofensiva militar desatada por Vladímir Putin hace casi dos meses.

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Asimismo, su teniente de alcalde, Petro Andriushchenko, afirmó en Telegram que «las tropas de ocupación no solo arrojan bombas sobre la planta de Azovstal (que aún defienden los soldados ucranianos), sino que bombardean caóticamente los barrios residenciales de la ciudad, donde solo recientemente permitieron el regreso de civiles».

«Por donde yo sé, algunos grupos de asalto, seleccionados especialmente para esa misión, ya han comenzado su labor y nos ayuda en ello la Federación de Rusia con su aviación y artillería» dijo al respecto el portavoz de las milicias de la república popular de Donetsk, Eduard Basurin. Según Basurin, entrevistado por la televisión pública rusa, las fuerzas prorrusas controlan todos los barrios residenciales de Mariúpol, y confió en que las fuerzas ucranianas atrincheradas en Azovstal se entregarán próximamente.

De hecho, este pasado domingo, el primer ministro de Ucrania, Denis Shmigal, aseguró que seguirían combatiendo «hasta el final». Rusia había amenazado con la «aniquilación» de las fuerzas ucranianas que no aceptaran las condiciones de rendición en esta zona antes del mediodía del domingo, una petición que, sin embargo, ha sido ignorada por Ucrania. «Las Fuerzas Armadas rusas ofrecen a los militantes de los batallones nacionalistas y mercenarios extranjeros bloqueados en Mariúpol que pongan fin a las hostilidades y depongan las armas a partir de las 06:00 horas de Moscú del domingo 17 de abril, se les perdonará la vida», aseguró el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.

El apunte

Corredores humanitarios

Ucrania no ha conseguido que Rusia acepte establecer corredores humanitarios para evacuar a los civiles atrapados en ciudades y pueblos del país por tercer día consecutivo, según ha declarado este martes la viceprimera ministra ucraniana, Iryna Vereshchuk.

«Hoy, 19 de abril, lamentablemente no habrá corredores humanitarios. Continúan los intensos bombardeos (rusos) en el Donbás» en el este de Ucrania, advirtió la también ministra para la reintegración de los territorios ocupados. En la asediada Mariúpol, en el sur del país «los rusos se niegan a proporcionar un corredor para civiles en dirección a Berdyansk» agregó.