Una mujer pasa frente a las estructuras destruidas de un mercado local tras los recientes bombardeos en el transcurso del conflicto entre Ucrania y Rusia en Donetsk. | Reuters

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Suiza acogerá el 4 y 5 de julio próximo una conferencia internacional dedicada a la reconstrucción de Ucrania, una cita que se decidió mantener para hacer pasar el mensaje de que la comunidad internacional apoyará al país una vez que la guerra termine. El Gobierno suizo coorganiza la reunión con el Gobierno de Ucrania, la primera desde que empezó la guerra en la que representantes del sector privado internacional tendrán la oportunidad de hablar de forma directa con las autoridades de este país sobre su papel en la reconstrucción de la economía. En una rueda de prensa para explicar los preparativos de esta conferencia, el presidente de Suiza, Ignazio Cassis, reconoció que flotó en el aire la idea de postergarla, pero se llegó a la conclusión de que «hubiese sido un error» y «se hubiese transmitido el mensaje equivocado».

Cassis dijo que habló de esto con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y ambos acordaron adaptar el programa ante el alargamiento de la agresión rusa. Precisó que mantener la conferencia es una señal de que el resto de países, organizaciones internacionales y empresarios creen «en que Ucrania tiene un futuro como nación» independiente y soberana. Cassis también precisó que se entiende desde ya que el proceso de reconstrucción de Ucrania «deberá ir mano a mano con una reforma, algo que es importante para todos, será una oportunidad de dar un paso de gigante y de transformarse». Ello requerirá varios años y posiblemente más de una década, explicó, al compararlo con planes reconstrucción después de guerras pasadas.

«Esperábamos que la guerra no durase tanto, pero hay que empezar las reflexiones. La transparencia es fundamental porque hablamos de mucho dinero, miles de millones, y en estos casos la mayor amenaza o riesgo es la mala gestión», añadió Cassis. La conferencia girará en torno a cuatro ejes centrales, que son la reconstrucción social, la económica, la medioambiental y de las infraestructuras.

Entre las delegaciones participantes figurarán la de países europeos, Canadá y Estados Unidos, que ya han confirmado su asistencia, así como de otros países y organizaciones internacionales, como el Banco Mundial, cuya financiación será clave. Los organizadores han previsto un programa cultural paralelo en Lugano, una ciudad de la región italohablante de Suiza donde tendrá lugar la conferencia, con conciertos de música clásica, jazz y juvenil en los cuales artistas ucranianos serán los protagonistas. Estas actividades se ven como una forma de acercar la cultura ucraniana a los participantes en la conferencia (estimados en un millar de personas) y a los habitantes de la ciudad.