Las autoridades de Japón han denunciado este martes por segundo día consecutivo la presencia de buques chinos en aguas cercanas a las islas en disputa de Senkaku, conocidas en China como Diaoyu y que se encuentran bajo el control de Tokio. Funcionarios de la Guardia Costera de Japón dicen que las embarcaciones han entrado en aguas frente a la isla de Uotsuri alrededor de las 4.30 horas (hora local) de este martes, y aparentemente han tratado de acercarse a un barco pesquero japonés que operaba en la zona, tal y como ha informado la cadena nipona NHK.

Por ello, los patrulleros japoneses han estado navegando cerca del pesquero para garantizar su seguridad y advirtiendo a los barcos chinos que abandonen inmediatamente las aguas territoriales de Japón. Según el citado medio, es la duodécima vez en lo que va de año que se ven barcos del gobierno chino entrando en aguas japonesas frente a estas islas.

El lunes denunciaron la presencia de buques chinos y rusos en aguas cercanas a las islas en disputa de Senkaku. Japón alega que las cinco islas forman parte de su territorio desde 1895 y que antes no pertenecieron a nadie, pero China sostiene que en los mapas japoneses de 1783 y 1785 el archipiélago es identificado como territorio chino y que había pertenecido al Imperio Chino. Sin embargo, Tokio atribuye las reclamaciones chinas al descubrimiento en la década de los 70 de importantes reservas de hidrocarburos en la zona. Las islas son también reivindicadas por Taiwán.

Sobre la presencia de naves rusas en aguas que Japón se atribuye como propias no consta ninguna explicación oficial. Precisamente hoy el Gobierno japones ha aprobado este martes nuevas sanciones a la Federación de Rusia, que incluyen la prohibición de importar oro, así como la congelación de activos de varios funcionarios relacionados con el régimen y empresarios. Entre las nuevas medidas se encuentra la prohibición de importar metales preciosos, como el oro, así como la congelación de los activos de 57 personas vinculadas al régimen ruso, informó el Ministerio de Exteriores en un comunicado, una decisión en línea con los compromisos suscritos en la cumbre más reciente del G7, del que Japón forma parte. Además, el Ejecutivo nipón prohibió las exportaciones a 65 empresas rusas y 25 bielorrusas, y que se presten servicios de contabilidad, consultoría o auditoría a la Federación, entre otros.