Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, fueron ayer por la tarde al palacio de Buckingham, en Londres, para asistir a la recepción que ofreció el monarca británico, Carlos III, antes del funeral de Isabel II que se celebra este lunes. A pesar de que el rey emérito Juan Carlos I i la reina Sofía también asistieron, no se les vio llegar juntos al lugar, ya que los reyes llegaron más de media hora después. Aún así, según ha informado El País, si que pudieron coincidir en la recepción del palacio de Buckingham, donde las cámaras no tenían acceso.

Cabe recordar que la asistencia del rey emérito al funeral causó mal estar a Podemos, que reclamó que si asistía, se personase ante la justicia británica para declarar sobre el supuesto caso de acoso a Corinna Larsen, donde además se apunta a la utilización «indebida» de los servicios de inteligencia españoles.

Una «anécdota»

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Por su parte, des del Gobierno han remarcado que lo importante de este lunes es el funeral de la reina Isabel II. Así lo ha dicho esta mañana la ministra de Defensa, Margarita Robles, que ha tachado de «anécdotas» situaciones particulares como la presencia en Londres del rey emérito o la coincidencia o no de este con el rey Felipe VI. «La noticia es el funeral de la reina Isabel y lo que ha supuesto durante 70 años como parte de la historia del mundo entero. Lo demás son anécdotas», ha subrayado durante una entrevista en TVE.

En este sentido, Robles ha asegurado que no sabe si los reyes Felipe y Letizia coincidirán con Don Juan Carlos y Doña Sofía, pero en cualquier caso cree que «eso no es la noticia» y el foco debe ponerse en la reunión de líderes sin precedentes que han cosechado las exequias por la reina Isabel, con un importante calado diplomático también.

En ese sentido, Robles no ha querido ahondar el la posibilidad de que Don Juan Carlos pueda regresar a España y ha sostenido que es una decisión que debe tomar él junto a la Casa Real y que el Gobierno se mantiene «respetuoso». La ministra ha asegurado tener «una confianza absoluta y plena» en Felipe VI, que cree que ha demostrado representar una monarquía «moderna, del siglo XXI y con valores».