Durante su intervención, Ajanuch ha reiterado el compromiso de Marruecos para «encontrar una solución política definitiva al conflicto humano» en el Sáhara Occidental. | Reuters

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El jefe del Gobierno de Marruecos, Aziz Ajanuch, ha defendido este martes ante la Asamblea General de la ONU la propuesta de autonomía del Sáhara propuesta por Rabat, la cual ha calificado como «una solución realista y justa al problema del Sáhara marroquí».

Durante su intervención, Ajanuch ha reiterado el compromiso de Marruecos para «encontrar una solución política definitiva al conflicto humano» en el Sáhara Occidental, según ha recogido el diario 'FXCC'. Asimismo, el primer ministro marroquí ha incidido en la posición «firme» de su país en apoyo a la causa palestina y a una «solución de dos Estados», aunque, no obstante, ha recalcado que seguirá defendiendo «el estatus especial de Jerusalén».

Con todo, Ajanuch ha sostenido que «el mundo ahora es testigo de crisis y desafíos profundos y multidimensionales, y el continente africano es el más afectado por las difíciles condiciones económicas mundiales, que socavan sus esfuerzos en el campo del desarrollo sostenible». Además, ha pedido fortalecer la cooperación internacional para lanzar «importantes iniciativas» de desarrollo que permitan a África «resistir muchos impactos internacionales», señalando concretamente al cambio climático.

Asimismo, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, se reunirá este miércoles con su homólogo marroquí, Naser Burita, aprovechando la presencia de ambos en Nueva York, según han confirmado fuentes diplomáticas a Europa Press. El nuevo contacto entre los dos ministros se enmarca en la normalidad en la que transcurre actualmente la relación diplomática y de él podría salir algunos anuncios, han señalado las fuentes, que no han querido dar pistas sobre el contenido de los mismos.

El encuentro será el tercero entre ambos después del deshielo que supuso el viaje a Rabat del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el 7 de abril y su reunión con el rey Mohamed VI, en el que se sentaron las bases para la nueva etapa en la relación bilateral. Albares y Burita se reunieron por duplicado a principios de mayo en Marrakech, aprovechando la asistencia del ministro español a un encuentro de la coalición de países que lucha contra Estado Islámico.

Entonces, ambos anunciaron la reapertura de las fronteras en Ceuta y Melilla, que se produjo, aunque parcialmente, el 17 de mayo. El nuevo cara a cara entre ambos viene a escenificar la buena sintonía que hay entre los dos países tras haber dejado atrás la crisis por la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Gahli, y por la postura respecto al Sáhara. La carta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Mohamed VI en la que afirma que el plan de autonomía marroquí para el Sáhara es «la base más sólida» para una solución allanó esta nueva etapa y se tradujo en una declaración conjunta que sirve ahora como hoja de ruta. En virtud de la misma, se acordó la reactivación de algunos grupos de trabajo ya existente, como el relativo a cuestiones migratorias o el de delimitación de las aguas territoriales en Canarias, así como la creación de otros nuevos. Según las fuentes consultadas, todos ellos ya están en marcha.