Imagen de archivo de una mujer camina frente a un mural con la bandera de Irán situado en una de las calles de Teherán. | Europa Press

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Al menos 15 personas han fallecido y otras 40 han resultado heridas como consecuencia de un ataque armado contra la mezquita de Shah Cheragh de la ciudad de Shiraz, ubicada en el sureste de Irán, que ha sido reivindicado por Estado Islámico. Según ha detallado un responsable de Seguridad, Asuntos Políticos y Sociales de la gobernación de Fars, Ismail Mohebipour, el suceso se ha producido mientras los fieles realizaban sus oraciones, tal y como ha informado la agencia de noticias ISNA. El propio Mohebipour ha incidido con anterioridad en que las fuerzas de seguridad iraníes han logrado detener a dos de los tres presuntos autores del tiroteo, al tiempo que también ha señalado que se ha controlado la situación.

Fuentes de seguridad consultadas por la mencionada agencia han apuntado que los supuestos autores del ataque serían takfiris, adjetivo con el que se designa a los musulmanes que acusan a otros de apostasía, negando así la condición de verdaderos fieles a aquellos con muestras de fe diferentes a las propias. Más tarde, SITE Intelligence Group, un organismo especializado en hacer seguimiento de los grupos terroristas, ha informado de que Estado Islámico ha reclamado la autoría del atentado contra la mezquita en Shiraz. Este suceso se ha producido en un día en que varias ciudades de Irán han sido de nuevo escenario de numerosas movilizaciones en contra del Gobierno, justo en la jornada en que se cumplen 40 días de la muerte de la joven kurda Masha Amini bajo custodia policial.

Raisi: «No quedará sin respuesta»

Horas más tarde de conocerse el suceso, el presidente de Irán, Ebrahim Raisi, ha lanzado un comunicado en el que traslada sus condolencias a las familias de los fallecidos y heridos, víctimas de un ataque perpetrado por «los enemigos de la revolución islámica». Según el mandatario iraní, aquellos que van en contra de Irán solo saben vengarse de su «desesperación» intentando instaurar «la violencia y el terror» en la nación asiática. «Este mal definitivamente no quedará sin respuesta, y las agencias de seguridad y aplicación de la ley (...) darán una respuesta instructiva a sus autores e ideólogos», ha aseverado el presidente Raisi.