Jordan Bardella, nuevo presidente de la formación ultra francesa. | Reuters

La líder ultraderechista francesa Marine Le Pen cedió el liderazgo de su partido, Agrupación Nacional (RN, siglas en francés), a su mano derecha, el joven eurodiputado Jordan Bardella, quien prometió dar continuidad a los principios ultranacionalistas defendidos por su antigua jefa de filas. Bardella obtuvo una victoria aplastante, con el apoyo de casi el 85 % de los militantes -frente al 15 % que obtuvo su único contrincante, el alcalde de Perpiñán, Louis Aliot-, en la elección que se dirimió en el XVIII congreso de la RN, celebrado en el centro de conferencias parisino Maison de la Mutualité.

«Quiero dirigirme a los decepcionados por los viejos partidos, a los huérfanos de la derecha, a los enamorados de Francia, a los que rechazan verla desaparecer. ¡Uníos a nosotros! Venid con nosotros en el camino que conduce a la conquista del poder y tomad vuestro puesto. ¡Vamos a suceder a (el presidente francés) Emmanuel Macron!», animó en su primer discurso como presidente de la RN. Con una retórica cargada de promesas ultranacionalistas y populistas, Bardella aprovechó el baño de masas ante sus simpatizantes para resaltar su admiración y agradecimiento a Marine Le Pen, la mujer que le ha aupado en su ascenso meteórico en la política.

«Me gustaría decirle hoy: todo mi reconocimiento y también mi orgullo de trabajar con ella, pero sobre todo para ella y a su lado», aseveró. Le Pen, por su parte, pasará a concentrarse ahora en su labor de jefa de filas de la RN en la Asamblea Nacional francesa, después de los históricos resultados obtenidos en las legislativas de junio pasado (el bloque ultraderechista consiguió 89 diputados), que además dejaron sin mayoría absoluta en la cámara al bloque del Gobierno. «No dejo la presidencia de nuestro movimiento para irme de vacaciones. Sigo movilizada. No habrá reposo para mí, como para ninguno de nosotros, hasta que hayamos enderezado el país», aseguró Le Pen en su intervención como presidenta saliente, justo antes del anuncio de los resultados de la elección de su sucesor.

El cambio de liderazgo no implicará, en principio, grandes cambios en las ideas que defiende la RN, centradas en el concepto nacionalista y etnocentrista de la «preferencia» o «prioridad» nacional. Se espera, de hecho, que Le Pen continúe siendo la voz fuerte entre bastidores, al menos por el momento. De Bardella, los analistas anticipan un perfil más radical en cuanto a las ideas, después del periodo de refundación y de «desmonización» del partido impulsado por Le Pen.

Por el momento, sin grandes sorpresas, en su primer discurso Bardella resaltó prioridades como el endurecimiento de las políticas de inmigración -para las que prometió un referéndum-, la expulsión de los indocumentados, ayudas sociales reservadas a los franceses y el respeto a la autoridad y a las fronteras, entre otras medidas. También prometió ser la voz de las clases populares olvidadas por el Estado y que será un presidente de unidad. En muestra de esto, nombró a su rival en la elección, Aliot, como vicepresidente primero del partido. Durante la jornada, sin embargo, se habían levantado ya las primeras acusaciones de «purga» contra él, cuando al anunciar la nueva ejecutiva del partido dejó fuera a Steeve Briois, alcalde de la localidad de Hénin-Beaumont y próximo a Le Pen. Nacido en el distrito parisino de Saint-Denis en el seno de una familia inmigrante de origen italiano, Bardella encarna bien, a sus 27 años, a una nueva generación del antiguo Frente Nacional, como se llamaba el partido hasta la refundación impulsada por Marine Le Pen en 2018.

Se afilió al partido con 16 años y Le Pen le designó cabeza de lista para las elecciones europeas en 2019, cuando aún no había cumplido los 24 años. RN ganó esos comicios en Francia y Bardella se convirtió en el segundo eurodiputado más joven. De buena presencia y con talento para manejarse ante los medios, Bardella es, además, pareja de una de las sobrinas de Le Pen.

Este congreso llegaba en un momento de fuerte polémica para la RN, después de que una supuesta increpación racista de uno de sus diputados (Grégoire de Fournas) llevase a la interrupción de la sesión de la Asamblea Nacional el jueves pasado y causase un grave revuelo. Según los comentaristas políticos franceses, este incidente -que costó a De Fournas una suspensión de quince días- ha erosionado la estrategia de normalización y de fortalecimiento del perfil institucional de la RN impulsada por Le Pen para legitimar la imagen del movimiento de ultraderecha. Este sábado, Bardella reiteró que las acusaciones sobre el comentario racista no son más que una manipulación de sus adversarios para hacer mella en la fortaleza del partido.