Imagen del lugar del suceso. | KEVIN MOHATT

Al menos cinco personas han muerto y 18 han resultado heridas, al menos dos de ellas en estado crítico, este domingo por un tiroteo ocurrido en un club LGBTQ en la ciudad de Colorado Springs, en el estado norteamericano de Colorado, según ha confirmado el Departamento de Policía. El incidente ha ocurrido en torno a las 01.03 de la madrugada, hora local (las 09.03 en la España peninsular), en el Club Q, según la declaración policial recogida por el canal local KRDO. El sospechoso fue herido durante el ataque y está recibiendo tratamiento médico en un hospital local bajo custodia. La Fiscalía local le ha identificado como Anderson Lee Aldrich, de 22 años de edad, quien entró en el club con un «fusil de asalto de largo alcance» con el que abrió fuego indiscriminado «inmediatamente después de entrar en el local» hasta que al menos dos clientes comenzaron a reducirle.

En un comunicado publicado en Facebook, la dirección del club ha descrito el tiroteo como producto de un «ataque de odio» contra la comunidad LGBTQ -- extremo no confirmado todavía por las autoridades -- y asegurado que la propia clientela la que consiguió dominar al atacante. «El Club Q está devastado por este ataque sin sentido a nuestra comunidad. Nuestras oraciones y pensamientos están con todas las víctimas y sus familias y amigos. Agradecemos la rápida reacción de la heroica clientela, que consiguió someter al tirador y poner fin a este ataque de odio», según el comunicado.

La Policía ha confirmado que está investigando el tiroteo como un ataque específicamente dirigido contra la comunidad LGBTQ, ha confirmado la portavoz de la Policía de Colorado Springs, teniente Pamela Castro.

CONDENA UNÁNIME

Demócratas y republicanos han condenado por igual el ataque, que el senador demócrata por el estado, John Hickenlooper, describió como un «acto indescriptible». «Tenemos que proteger las vidas de la comunidad LGBTQ de todo este odio», ha lamentado el senador. La congresista republicana por Colorado, Lauren Boebert, uno de los elementos más extremistas del partido y defensora acérrima de los derechos a la posesión de armas de fuego, ha calificado el incidente como «absolutamente horrible». «Esta violencia sin ley debe terminar y terminar rápidamente», ha manifestado al 'New York Times'.