Agentes de policía ucranianos distribuyen agua a los residentes en la ciudad de Krasnohorivka, en la región de Donetsk. | Reuters

Las tropas ucranianas aseguran haber tomado la iniciativa en la región oriental de Lugansk, donde han liberado 12 localidades y repelen los ataques rusos, mientras que Rusia traslada más tropas a esta provincia y la vecina Donetsk en preparación de la próxima gran batalla en el Donbás. «Ya hay 12 localidades (de Lugansk) bajo bandera ucraniana», dijo Sergey Cherevaty, un portavoz de las Fuerzas Armadas de Ucrania, en la televisión local. Según la fuente, en Lugansk «el enemigo sufre derrotas».

El Estado Mayor del Ejército ucraniano señaló, por su parte, que las tropas rusas se centran en la defensa de los territorios ocupados y concentran fuerzas en algunos puntos del frente para emprender acciones ofensivas. En particular, según los militares ucranianos, los rusos continúan atacando en dirección a Bajmut y Avdiivka, en la región de Donetsk, y se defienden en Zaporiyia.

Por su parte, las autoridades prorrusas de Zaporiyia denunciaron una concentración de tropas ucranianas en la zona y planes ucranianos de atacar en el sur. De acuerdo con el político prorruso Vladímir Rogov, el Ejército ucraniano prepara una ofensiva hacia las ciudades de Berdiansk y Melitópol, con unidades que traslada desde Jersón, donde Ucrania recuperó recientemente parte de la homónima región. También Kiev asegura que Moscú reubica las tropas que se replegaron previamente de Jersón.

En opinión del Estado Mayor ucraniano, los militares rusos se trasladan al Donbás, donde, según expertos, se librará la próxima gran batalla entre ambos bandos. Y es que tanto Kiev, como Moscú llevan días destacando la intensificación de los ataques enemigos en la región, donde Rusia cuenta con el control casi total sobre Lugansk, pero no de Donetsk.

Precisamente en Lugansk se libran las batallas más encarnizadas al tratar las tropas ucranianas de retomar territorios perdidos durante la primavera. Así lo comunicó, en particular, el gobernador ucraniano de Lugansk, Serhiy Gaidai, quien aseguró que pese a combates difíciles, los soldados ucranianos se aproximan a grandes ciudades de la región, como Rubizhne o Kreminna. También la inteligencia británica confirmó hoy la intensificación de los combates en Lugansk. «Durante los últimos siete días han continuado intensos intercambios de artillería alrededor de Svatove, en la región de Lugansk, en el noreste de Ucrania», señala el parte. Según la inteligencia británica, retener Svatove, un núcleo poblacional importante de la región de Lugansk, es una «prioridad política» para la dirección rusa.

El diario The Washington Post destacó, a su vez, la presencia de «grupos de fuerzas especiales rusas» en Svatove, que están mezcladas con tropas compuestas por soldados recién movilizados. Los soldados de élite, según el rotativo, repelen los intentos de ofensiva ucranianos con el apoyo de drones de reconocimiento y la experiencia adquirida en combates previos. A la vez, según el medio, Moscú no está en condiciones ahora para tomar la iniciativa en el frente.

Por otra parte, Rusia y Ucrania volvieron a cruzar acusaciones de ataques contra la mayor central nuclear de Europa, situada en la región ucraniana de Zaporiyia, lo que encendió nuevamente las alarmas en la comunidad internacional acerca de la seguridad de esta infraestructura atómica. Así, el consejero delegado de la empresa estatal de energía atómica de Rusia, Rosatom, Alexéi Lijachev, advirtió hoy del riesgo de un desastre nuclear en la planta, bajo control de las tropas rusas desde marzo pasado, tras los nuevos bombardeos el fin de semana.

«Estamos informando a la comunidad internacional que la planta está en riesgo de sufrir un desastre nuclear y Kiev claramente cree que un pequeño incidente nuclear sería aceptable», señaló Lijachev, según la agencia oficial TASS. «Sin embargo, la radiación no le preguntará a Kiev qué tipo de incidente quiere. Será un precedente que cambiará el curso de la historia para siempre. Por lo tanto, se debe hacer todo lo posible para garantizar que nadie pueda siquiera pensar en dañar la seguridad de las centrales nucleares», indicó Lijachev.

La agencia nuclear de Ucrania, Energoatom, señaló a su vez a las tropas rusas como responsables de los ataques. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) denunció ayer, domingo, bombardeos con impactos muy cercanos a la central nuclear en el sur de Ucrania, que considera «inaceptables», aunque de momento no han causado daños críticos para la seguridad de las instalaciones. El director general del OIEA, Mariano Grossi, señaló que tanto el sábado por la noche como en la mañana del domingo se registraron «fuertes explosiones» en las inmediaciones de la mayor planta atómica de Europa. «Tuvimos suerte de que no ocurriera un incidente nuclear potencialmente grave. La próxima vez, puede que no tengamos tanta suerte», advirtió.