El presidente ruso, Vladimir Putin, visita el puente que conecta la parte continental de Rusia con la península de Crimea a través del estrecho de Kerch. | Reuters

El presidente ruso, Vladímir Putin, inspeccionó personalmente al volante de un coche el puente de Crimea, dañado el pasado 8 de octubre en un atentado con coche bomba cometido supuestamente por Ucrania. Según las imágenes ofrecidas por la televisión pública rusa, Putin recorrió en un automóvil en compañía de altos funcionarios la sección reconstruida del puente que une territorio ruso con la anexionada península ucraniana de Crimea.

Putin, que no visita la península desde el inicio de la campaña militar rusa en febrero, conducía un coche de la marca Mercedes. «Vamos por el lado derecho. La parte izquierda del puente, por lo que sé, aún está en obras», comentó Putin al viceprimer ministro ruso, Marat Jusnullin. El líder ruso, que inauguró el puente al volante de un camión en mayo de 2018, también departió con los operarios que participan en la reconstrucción del puente.

El puente de Crimea, que tiene 19 kilómetros de largo, es considerado el proyecto de ingeniería más importante construido en Rusia desde que Putin llegara al poder, en el año 2000. Al día siguiente de la explosión, que causó daños parciales en el puente, el más largo de Europa, Putin acusó a los servicios secretos de Ucrania de cometer un «acto terrorista» en el que estarían implicados países extranjeros.

Dos días después, Rusia lanzó el primer ataque masivo con misiles contra la infraestructura energética de Ucrania. Aunque poco después Putin aseguró que no consideraba necesario más ataques masivos, la aviación y artillería rusas no han dejado de martillear objetivos civiles en Ucrania, especialmente energéticos. Este mismo lunes se produjo el octavo ataque masivo contra el sistema energético ucraniano desde el pasado 10 de octubre.