Militares ucranianos cerca del frente de Soledar en la región de Donetsk. | Reuters

Ucrania confirmó el miércoles que sus tropas se habían retirado de Soledar, en el este de Ucrania, casi dos semanas después de que las tropas rusas dijeran que habían capturado la pequeña ciudad salinera, un enclave prioritario para los rusos y sus progresos en la región. «Para preservar la vida del personal de servicio, las Fuerzas de Defensa se retiraron de Soledar», declaró el portavoz militar Serhiy Cherevatyi, citado por la emisora estatal Suspilne. Sus declaraciones fueron la primera confirmación ucraniana de que las fuerzas rusas han capturado Soledar, que se encuentra en la región de Donetsk.

«Nuestras fuerzas han cumplido su principal misión: no permitir que el enemigo irrumpa de forma sistemática en dirección a Donetsk», declaró Cherevatyi. Según afirmó, la línea defensiva ucraniana en Soledar había impedido a las fuerzas rusas -que invadieron Ucrania hace 11 meses- abrirse paso hasta sus líneas de retaguardia. Cherevatyi afirmó que las fuerzas ucranianas no habían sido rodeadas en ningún momento en Soledar durante los encarnizados combates, y que no se había tomado ningún prisionero de guerra ucraniano.

Soledar, que antes de la guerra tenía una población de 10.000 habitantes, se convirtió en el epicentro del asalto ruso durante varias semanas a principios de enero, y se libraron encarnizados combates por su control.

Además, se ha conocido que dos voluntarios británicos, Chris Parry y Andrew Bagshaw, murieron cuando trataban de llevar a cabo una «evacuación humanitaria» en la ciudad de Soledar, que Rusia aseguró haber tomado hace dos semanas.

Sus familias, a través del Ministerio de Exteriores del Reino Unido, han confirmado que Parry, de 28 años, y Bagshaw, de 48, fueron vistos por última vez el 6 de enero y se habían dado por desaparecidos, aunque el grupo de mercenarios Wagner había asegurado este mes que el cuerpo de uno de ellos había sido identificado.

En un comunicado divulgado por el Foreign Office, la familia de Parry anunció que el voluntario británico murió junto con Bagshaw. El joven viajó a Ucrania en marzo, al inicio de la invasión rusa, y con su trabajo «salvó más de 400 vidas, además de muchos animales abandonados», afirmaron sus familiares. «Su generosa determinación para ayudar a los mayores, los jóvenes y los desfavorecidos ha hecho que nosotros y toda la familia estemos tremendamente orgullosos de él».