La líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, durante la noche electoral. | Sarah Meyssonnier

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La líder ultraderechista francesa Marine Le Pen lamentó la derrota de su partido en las legislativas de este domingo, pero recordó que han duplicado sus apoyos por lo que consideró que «pone los cimientos de la victoria futura». «Esto es una victoria en diferido», aseguró Le Pen, que no pidió la dimisión del presidente, Emmanuel Macron, pese a «su fracaso».

El expresidente socialista francés François Hollande insistió en que la izquierda, aunque haya conseguido terminar en primera posición en las elecciones, no tiene mayoría absoluta y tiene que mostrar «responsabilidad» para aplicar su programa y buscar la pacificación tras la fractura de la campaña.

En un discurso desde su feudo de Corrèze, donde fue elegido diputado con algo menos del 44 % de los votos en la segunda vuelta de las legislativas celebradas este domingo, Hollande subrayó que el resultado, que ha descartado el triunfo de la extrema derecha, se ha conseguido también gracias a la contribución «de gente que no es de izquierda».

Explicó que el resultado de los comicios «nos da satisfacción» porque la extrema derecha ha quedado relegada a una representación «muy minoritaria», pero también da a la izquierda ganadora «una responsabilidad».